ARNOLDO ÁGUILA
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Y MIENTRAS TANTO, DE TU GUITARRA EL LLANTO

    

La llamada objetividad es la permutación imaginaria del punto de referencia del “yo” hacia una tercera posición para simular que estamos viendo al objeto observado y a nuestro “yo” al mismo tiempo, con el objetivo de eliminar impurezas aportadas por la subjetividad. Este viaje a la tercera posición no deja de ser un ejercicio violento de la imaginación muy engañoso, porque brinda la falsa seguridad de un juicio incontrovertible y exacto, cuando no es en el fondo mas que una argucia para encubrir el hecho de que siempre se es juez y parte en cualquier aseveración que hagamos.

    En ese viaje también se pretende dejar atrás las emociones que ocultas tiñen las frases que siguen el orden de la censura social vigente buscando ser santificadas como verdaderas por el entorno mayoritario. Pero las emociones humanas constituyen el substrato básico de todo lo que se piensa, pues de entrada la emoción mística tiene que estar presente para al menos creer algo de lo que uno dice. Aparte de que, tal como lo demuestra el genoma humano, la diferencia que tenemos con los animales es ridículamente pequeña, y a juicio de la Filosofía Concreta que sostengo, se limita a la imaginación y a cuatro emociones típicamente humanas y que son: la mística, que es la fundamental; la narcisista, creer y amarse así mismo, fundamento del arte; la de poder o conquistadora, que busca los retos para vencerlos; y la de potencia, sustento de la risa, la sonrisa, el humor. Es imposible además desprenderse de las emociones animales, el miedo, la ira (miedo exteriorizado), y el amor, que mezclado con la mística da origen a, quizás la emoción mas importante para la supervivencia de la especie, la generalización del espíritu maternal
por cierto, no exclusivo de las féminas- o lo que es lo mismo, el espíritu de solidaridad.    Este preámbulo es necesario porque fueron mis emociones las que me impulsaron a este ensayo, y al mismo tiempo estoy divulgando y perfeccionando el método de análisis de mi filosofía.

    Todo comenzó con el Big-Bang... del huracán Michelle que amenazaba a la Isla Cautiva, y me dio por hurgar en el dial buscando una estación de AM de Cuba, la que encontré, y después de escuchar algunos números muy populares en Marte, tuve la desgracia de oír “Te seré fiel”, de Silvio Rodríguez. No podía creer lo que estaba oyendo: que en el siglo 21 se cantara tal juramento de fidelidad política: y nadie se llame a engaño: la canción se canta como un himno en los actos oficiales del gobierno castrista: Ramón Dias Gainza1 reporta para un órgano de los CDR (Comité de Defensa de la Revolución) un acto dedicado a la incorporación de jóvenes al servicio militar obligatorio: “La modesta tribuna abierta cederista de la zona 30 de la Villa del Humor representó un canto con las actuaciones de grupos y trovadores que, especialmente, entonaron la creación de Silvio Rodríguez
Te seré fiel festejando a quienes, para el orgullo de la patria, se convertirán en celosos guardianes de la dignidad y la soberanía de nuestro país.”

    El recuerdo de los Beatles, inspirado por el nombre del huracán, Michelle, me hizo un fuerte contraste con el “Te seré fiel” de quien fue castigado en su tiempo por decir su opinión sobre ese conjunto musical.

    El universo de marras comenzó cuando en el mezanine del hotel “Habana Libre” conocí a Silvio Rodríguez por Oscar, un común amigo y de paso un Dios de la Solidaridad. Me sorprendió la sonrisa medio socarrona que sin conocerme me dispensó el flaco con espejuelos cuando nos vimos por primera vez. Posteriormente Oscar me explicó el porqué de esa sonrisa: Silvio había visto que un espíritu me estaba diciendo una y otra vez que mi esposa me estaba engañando. En aquel entonces Silvio asistía al círculo de espiritistas de Mendoza, ubicado creo que en la calle de Ayestarán. La amistad que inicié con Silvio en ese momento me llevó a ingresar también en ese círculo, mas bien en el subcírculo de Maseiras, otro amigo de Silvio. Y practiqué el espiritismo, aunque con dudas, pero debo hacer constar que la Teoría Espiritista de Mendoza es sumamente interesante y en cierto sentido equivalente a la teoría freudiana del yo, del ello y del superyo, con la mejora de que brindaba un método terapéutico mucho más efectivo y práctico. Cito esto porque, si bien él decía "ver" los espíritus, y esto resultará de cierto valor después al hablar de cómo Silvio piensa en imágenes, yo mas bien los "sentía" o creía sentirlos. Silvio abandonó esta creencia primero que yo y abrazó el materialismo que no acepta otra vida, y desde luego, compuso una canción para la ocasión, “Y nada mas”, como es norma para un autor capaz de concebir una porque le tomaron del refrigerador unas "africanas", un tipo de dulce.

No hay nada aquí
solo unos días
que se aprestan a pasar
solo una tarde
en que se puede respirar
un diminuto instante
inmenso en el vivir
después mirar la realidad
y nada mas, y nada mas.”


    Estuve presente cuando él le cantó esta canción a Maseiras y creo recordar que éste le preguntó “¿Y nada más?”. Creo también que aquí ocurrió “el primer muerto de su felicidad” según cantó Silvio después en otra canción.

    Pero volviendo al principio, cuando oí las primeras canciones de Silvio, Saudade y otras, llegué a la convicción inmediata de que me encontraba ante un verdadero artista, ante un recurso valioso de la nación cubana y desde ese instante fui miembro del primer grupo de fanáticos del entonces desconocido cantautor. Fui testigo de sus primeros triunfos y de sus problemas.

    Yo estaba presente cuando en un ensayo del programa semanal de televisión que le habían dado, “Mientras Tanto”, Moya, productor y director del programa, le preguntó su opinión sobre los Beatles y Silvio dijo que era uno de los grupos más importantes de la música popular o algo similar, nada ditirámbico. Moya le preguntó si él sería capaz de decir en vivo lo mismo que había dicho en el ensayo y Silvio le dijo que si él se lo preguntaba él diría lo mismo. Señores, se está hablando de una opinión musical, pero lo primero que hace un régimen totalitario es controlar, erradicar, la libre expresión del pensamiento. Vino la noche y salió el programa en vivo, Moya repitió la pregunta y Silvio repitió la respuesta. El programa fue suspendido. Y Silvio cayó en desgracia.

    En el capitalismo usted cae en desgracia con una emisora y se va para otra. En el comunismo si usted se cae en desgracia con un funcionario estatal sólo lo puede salvar otro funcionario del mismo rango o superior, y si sus opiniones son contrarias al régimen totalitario no lo salva ni el médico chino.

    En el caso de Silvio lo ayudaron a salvarse Alfredo Guevara, Presidente del Instituto del Cine, y Haydeé Santamaría, Presidente de la Casa de las Américas, pero sobre todo, como se verá mas adelante, se salvó él mismo.

    En primer lugar para mi filosofía no es peyorativo decirle a nadie que tiene algo de animal. El hombre por término medio tiene mas de animal que de humano. Mi Teoría de las Emociones, plantea que un eje de Excitación se polariza en Temor y Alegría para todos los animales, nos incluidos, y que en dependencia de si se interioriza o se exterioriza recibe su última definición. Si el temor se interioriza tenemos el miedo que paraliza o hace huir. Si el temor se exterioriza estamos en presencia de la ira que hace atacar. Por ejemplo, Silvio en una entrevista2 dice: “A los alfabetizadores que estábamos por ahí nos sacaron porque mataron un alfabetizador. Y yo recuerdo que a veces tenía que caminar por los trillos de noche y que lo que hacía era silbar, y era como una forma de conjurar los temores, y además no creo que silbara nada con sentido, sino que empezaba a silbar y me sentía acompañado.“ La exteriorización del miedo, silbar en este caso, sirve como un escape a la presión interna, a pesar de que silbar en la noche en el campo es algo que advierte a cualquiera de la presencia de alguien y como arma de ataque es un poco ligera. En situaciones parecidas nunca me atreví ni a silbar, por cierto, no por inteligencia.

    Si la alegría se exterioriza estamos en presencia del amor, amor hacia la comida, amor hacia el sexo, amor maternal o solidario. Es la interiorización de la alegría lo que nos hace un poco diferentes. Los animales tienen muy poco espacio interior, pero el ser humano mediante la imaginación crea ese espacio interior y de ahí surge la alegría interna, un eje de excitación que podemos llamar excitación subjetiva o fe, una emoción nítida y exclusivamente humana. He aquí el diagrama de la primera edición de “La Esencia humana”:

Emociones Primarias




    En cuanto a las emociones típicamente humanas si somos coherentes con la definición anterior. Tendremos un eje de excitación interna o fe que se polariza como la imaginación en Abstracta y Concreta.





     Creo que la imaginación primero trabajó en lo concreto y luego marchó hacia lo abstracto, por lo que es lógico que la emoción narcisista fuera la primera en manifestarse y comenzara a adornarse con flores y ramitas, a pintarse, a deformarse sus facciones y con sólo hacer eso, sin fabricar un sólo instrumento, ya es un ser humano. Como la fe narcisista es alegría interiorizada, si la alegría aumenta su intensidad puede llegar hasta el amor a sí mismo.

     Una vez consciente de sí mismo, su condición social lo lleva a exteriorizar lo imaginado, a conquistar su entorno social y físico, y si bien esa tendencia a la conquista es privativa de todo lo vivo, en el ser humano la
emoción de poder o conquistadora rodea con una aureola imaginada lo que en los animales es una tarea rutinaria, apadrinada tan sólo por la ira (que también puede estar presente en los humanos), pero, ojo, la misma presencia de la imaginación deformadora puede anular ese expansionismo propio de los animales.

     A medida que la imaginación abstracta se desarrolla, comienzan a perfilarse las creencias y la emoción mística se establece como el cemento del grupo. Y también se manifiesta la emoción de potencia, fuente de la risa y la sonrisa, emoción que no trata de demostrar (quizás por la presencia simultánea del miedo) la superioridad como lo tiende que hacer la emoción de poder (quizás por la presencia simultánea de la ira), sino que tan sólo la imagina,
rehuyendo la lucha para probar la superioridad, lo que sin dudas facilita la convivencia social.

    Todos los seres humanos poseemos los cuatro tipos de emociones. Todos los seres humanos tenemos emociones animales de miedo, ira y amor. Todos los seres humanos hacemos miles de mezclas de emociones humanas y animales en combinaciones infinitas. Digiera pues lo siguiente con cautela, pues se puede mpachar.
    
La imaginación de Silvio es preferentemente concreta, visual, auditiva,táctil. Los artistas tienen un desarrollo especial de la emoción narcisista, como en este caso, donde el “yo” se perfila muy definido, pero la emoción conquistadora, de poder, también se hizo muy definida en este caso. Veáse lo que él dice de sí mismo cuando salió de la reunión donde lo sancionaron3: 'No hace mucho vi a Fidel, en la televisión, diciéndole a los jóvenes que cada cual podía llegar a sentir que era, en sí mismo, la Revolución. Para mi no fue revelación sino memoria, porque la fe que reconquisté por sobre la agonía la adquirí una joven noche, a principios de 1968, cuando la ignorancia me desterró de mi pasado y mi futuro, o sea de mi vida, de mi Revolución, abandonándome en el presente más desesperado de mi existencia. Salí de aquel recinto con la cabeza en brumas y caminé en silencio hasta mi casa, presintiendo lo que aquel extraño juez ignoraba y yo tampoco conseguía atrapar, allí en la punta de mi espíritu. De pronto, tocado por un rayo, me detuve y grité, en medio de la calle: “Y ¿quién coño le habrá dicho a ése que la Revolución es propiedad privada de nadie? ¡Yo soy la Revolución!” Así de simple.

    
Y ciertamente, Silvio, empujado por la ira y especialmente por el sentimiento de poder, se ganó en la Revolución el derecho de dictar política cultural sin ser miembro del Buró Político, de ser empresario cubano disquero en un régimen comunista, pero su triunfo más colosal, yo diría que histórico, fue sentar a Lennon en un parque de La Habana, que más que una estatua al ex-Beatle es una estatua reivindicativa para Silvio. Ahora ya puede sentar también a Harrison y quizás sería posible apurar un poco a los otros dos para completar el cuadro, acompañados quizás con una foto de Silvio exclamando “¡Yo soy la Revolución!”, que es realidad porque el verdadero dueño del bate y las pelotas, Fifo, lo aceptó y mientras tanto esto sea así, Silvio podrá seguir jugando a la pelota.

    Cuando Silvio dice en “Te seré fiel”, que serle fiel (a Fidel) es ser fiel a sí mismo no miente en modo alguno. La vida y la obra de este artista goza de una coherencia absoluta, por desgracia para él su obra no se puede despegar ni tantico así de la revolución castrista, porque, a su vez, para desgracia de los cubanos, la revolución NO ES de Silvio, una persona infinitamente superior moralmente a Fifo.

    Veamos, en las palabras de Silvio, cuáles fueron los horrores que tuvieron que enfrentar los artistas cubanos de la Orquesta de Música Moderna2: “... Entonces, como la gente no corría peligro de escuchar esa música y de que se le pegaran los microbios imperialistas, se permitió que se hiciera. Pero ya, dentro de la misma orquesta, hay una serie de gérmenes, de gente más joven que empieza a pujar por hacer su propia música, su propia versión del jazz, no una versión tan antigua. Y ocurre el caso de dos destacados músicos cubanos a los que castigan -a uno de ellos porque quería separarse de la orquesta y crear su propio grupo- y los mandan a que se pasen un tiempo dándole de comer a los leones en el Zoológico.”(Sic)

    
Y he aquí la pregunta y la respuesta al corte forzoso de pelo y de pantalones2: “También el oportunismo, como aquella actriz de la televisión, medio española-argentina, que salía a la calle con unas tijeras a cortarle la melena a la gente y a cortarle los bajos estrechos de los pantalones.” y Silvio responde: “-Yo lo recuerdo. Además, se lo hizo a un amigo mío que estaba de pase y era vanguardia de toda la Isla de la Juventud, militante comunista. Él le tiró el carné de la Juventud y le dijo: mire, este pase yo me lo he ganado en la Isla de la Juventud y me gané la militancia de la Juventud y estos pelos que tengo me los he ganado ordeñando vacas allí durante años. Y ni usted ni nadie me los va a cortar.”

    
Sobre el caso de Padilla, un poeta que escribió poemas que cuestionaban algunos aspectos de la revolución2: “Y Padilla, sí, es verdad, escribió una serie de poemas bastante duros, pero poemas. No eran panfletos, era poesía lo que estaba escribiendo y excelente poesía, además. Bueno, sí, bastante duros. Pienso que con Padilla quizás lo que se hubiera tenido que hacer era acercarse a él, darle mejores ejemplos, no ponerlo en la disyuntiva de la rivalidad, de la competitividad aquella que había entre tres o cuatro en aquel momento y de quítate tú para ponerme yo. Todo eso fue muy mal manejado.”

    
Silvio minimiza todos estos problemas achacándoselos a grupos, a sectores, a personalidades que no menciona, autocensurándose con energía y firmeza. Tal parece que en todos esos casos el Partido, Fidel, estaban de vacaciones o mirando para otro lado, y además, que todo eso es cosa del pasado. Pero por desgracia eso forma parte intrínseca del sistema de monopolio totalitario.

    Años antes de que Gorbachov propusiera la “perestroika” y el “glassnot” yo y muchos de mis compañeros habíamos perdido la fe en Fidel por el egocentrismo que le empujaba a dirigir cruces genéticos, a destruir árboles frutales en todo el país, a inventar un cordón de café caturra, el llamado cordón de La Habana, a no establecer ningún tipo de mantenimiento efectivo de las ciudades, y cientos de otros fracasos que lo califican de modo indiscutible como un insuperable idiota en el campo económico. Las propuestas de Gorbachov trataban de paliar los enormes defectos del monopolismo estatal y político. La propuesta de la “transparencia” informativa era esencialmente importante, porque si el ser humano es diferente de los animales es porque cada cabeza individual es capaz de alterar, transformar la información para producir la novedad y si la sociedad bloquea la transmisión de las novedades individuales no hay progreso social y si las limita a un grupito “selecto” el progreso es pobre o simplemente nulo. Los Estados Unidos no son la primera potencia del mundo por ladrones, son la primera potencia del mundo porque diariamente producen inventos de todo tipo, desde nuevos sistemas de televisión, de teléfonos, la internet, nuevos deportes, nuevos entretenimientos, novedades técnicas, militares, para hacer la vida mas confortable, etc., y son capaces de hacer eso porque es el país que goza de mayor libertad individual en el mundo. Así de simple.

    Cuando las propuestas de Gorbachov fracasaron porque iban en contra de la esencia monopolista del estado socialista-comunista, perdí toda esperanza en el sistema y me quedé sin filosofía. Soy dominado por la emoción de potencia, no tengo que demostrarle a nadie lo que soy, mientras yo lo sepa-, y por la mística, necesito creer en un cuerpo abstracto, en una creencia altamente organizada. Casi siempre expuse mis creencias cuando estuve en el seno de la revolución. Dije en qué estaba de acuerdo y en qué, no. Pero no lo dije todo siempre. Me callé algunas veces para salvar el pellejo. Y cuando ya no me consideré marxista no me quedé en la patria para sufrir el destino horroroso de los disidentes, sino que huí bajo el consuelo de los tontos.

    Silvio no ha cambiado, sigue siendo el mismo, pero el entorno mundial y cubano ha cambiado por completo. Silvio es una foto viva de un instante cuando multitudes cubanas cantaban con orgullo “La era esta pariendo un corazón”, “Fusil contra fusil”, y tantas otras, y el continente y hasta el mundo parecían despertar a un nuevo universo rugiente y crepitante que nacía manchado de sangre sobre miles de cadáveres. Los dirigentes de la Roboilusión marchaban con el pueblo detrás de ellos, pero ese pueblo, el que todavía está allá, se fue por una calle lateral mientras mandaban sus fantasmas agitando banderitas con orden metódico tras los líderes que se autoengañan con esas imágenes holográficas.

    La realidad actual es hoy tan distinta que me pregunto si Silvio está ciego. En Cuba, menos diez gatos, todos están locos porque el Coma Andante deje de usar los tenis y guarde el carro. En el mundo casi todos observan con curiosidad paleontológica la supervivencia increíble del último tiranosaurio. Incluso pensé mandarle una nota de advertencia, pero la lectura de “Los necios” me quitó toda esperanza.

Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
me vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.”

    Opino que la emoción animal más fuerte en Silvio es la ira. Vienen a darle consejos y él reacciona airado (porque hay miedo en el fondo de que los aconsejantes tuvieran la razón). Los que vinieron a decirle lo querían algo, y esa era mi motivación inicial antes de recopilar datos en la internet y tropezarme con esta canción. La tendencia a la ira (que no es mas que miedo hacia fuera) se nota en muchos comentarios, por ejemplo, cuando se refiere a la reunión en que lo sancionaron: “Y cuando me llaman -siempre he pensado que en realidad lo hicieron para darme un par de cocotazos, para regañarme-, no me quedo callado, rebato todo lo que me están planteando, defiendo la amistad con mis amigos, defiendo a Los Beatles, defiendo el beso, defiendo todas esas cosas en una reunión que empieza a subir de tono y yo a no retractarme de nada.” Y cuando se refiere a cuando estaba en el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC: Aunque quiero aclararte que nuestra relación con el ICAIC no era contemplativa. Ni nosotros con el ICAIC ni el ICAIC con nosotros. No era un lecho de rosas aquello. También hubo discusiones allí. Nosotros, realmente, éramos muy incendiarios en ese momento. Cuando digo nosotros me refiero a los trovadores.“

    El dogmatismo y el fanatismo no sólo se manifiestan hacia una doctrina cualquiera, se puede manifestar hacia el yo propio. Silvio en esta canción no demuestra una defensa de la ideología, sino una defensa de su inmovilismo personal, como si eso fuera una virtud humana:

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro...”

O si no cuando al final dice:

Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.”

    Todo acto de enjuiciamiento, incluso intelectual, es un acto de ira. Desde el punto de vista de cubano me veo obligado a criticar su actitud definitivamente extra-artística, porque Silvio no es un simple cantautor, se comporta como un funcionario más del régimen que en verdad es suyo también. Él, un compositor y cantante, no un ensayista, publicó un artículo, “Hermano Planetario”, en contra de la ley Helms-Burton, donde dice: Entre la gama de artificios de esta nueva variante se destaca que, aun después de derrocado el gobierno cubano, habría que continuar el bloqueo hasta que se hubiera indemnizado o devuelto a sus antiguos propietarios los bienes que les fueron nacionalizados a principios de la revolución. Este asunto, que hasta hace algún tiempo sólo se refería a las ex propiedades de quienes eran naturales estadounidenses, ahora se amplía a los cubanos que desde el triunfo revolucionario emigraron y adquirieron esa ciudadanía. Pero según parece, este proyecto de ley no sólo preconiza la devolución del país a sus antiguos dueños; además legaliza la guerra civil que se desataría cuando se intentara desalojar a los obreros de sus fábricas, a los campesinos de sus tierras, a los enfermos de sus hospitales, a los niños de sus escuelas, al pueblo de sus viviendas y en general de sus conquistas.

    Puse en itálica la parte que analizaré, primero sobre “desalojar a los obreros de sus fábricas”. Coño, me acabo de enterar que las fábricas en Cuba no son del Estado, que el Estado no es propiedad del Partido Comunista, y que el Partido no es propiedad del Buró Político y que el Buró Político no es propiedad de Fidel. Y lo mismo es aplicable a las tierras. Pero ¿desalojar a los enfermos de sus hospitales? ¿Cuándo carajo los enfermos han sido dueños de los hospitales? La mente de Silvio es tan concreta que no tiene ni la mas puñetera idea de lo que es una articulación abstracta. Él piensa que está escribiendo una canción. Luego repitiendo la imagen dice que “a los niños de sus escuelas”, como si los niños fueran dueños de sus escuelas. Pero decir que “al pueblo de sus viviendas” es simplemente un chiste cruel, porque debido al abandono de cuarenta años las casas en Cuba no son algo digno de ser arrebatado y mucho menos defendido con una guerra civil. Quizás si hubiera guerra civil sería la de un pueblo en explosión indetenible contra el grupo que sí tiene casas buenas, como Silvio y demás miembros del gobierno.

    Se me despierta la ira animal cuando leo “Hermano planetario”, donde Silvio que no tiene en la mente con qué crear elaboraciones abstractas se ve obligado a repetir argumentos imbéciles de otras plumas alquiladas. Aquí copia: “El único pecado que hemos cometido es el de no renunciar a nuestra independencia, el de intentar nuestras propias soluciones, el de asumir el costo de querer ser diferentes. El bloqueo al que ha estado sometido nuestro pueblo durante más de tres décadas no sólo es obsoleto a la luz de las condiciones políticas del mundo sino inmoral, porque además de limitar vínculos con países y personas nos impide adquirir recursos, alimentos, medicinas.”

    Coño, ¿quién es el que “intenta nuestras propias soluciones? ¿El pueblo o Fidel? ¿Por qué no se permiten otros Partidos que propongan otras soluciones y que el pueblo decida el camino por la vía de elecciones libres multipartidistas?

    Por otra parte, el uso de la palabra “bloqueo” es absolutamente inadecuado y engañador. Cuba puede comerciar con cualquier país del mundo y así lo ha hecho Fidel que se ha pasado todo el tiempo de su régimen mendigando préstamos que no paga y que será su mejor legado al pueblo; deuda impagable a Rusia, deuda a España, deuda a Argentina, deuda a México, deuda al pipisigallo y ahora le cogió la baja a Chávez. Los Estados Unidos lo que tienen es un embargo a Cuba y eso es un derecho de todo país. Todo país tiene derecho a comerciar con quien quiere. Y por desgracia, la falta de desarrollo de Cuba es responsabilidad primordial de Fidel Castro Ruz, tiranosaurio en jefe. Cuando Humbertico Perez, como jefe de la Juceplan, instigó en su tiempo una bonanza económica para el pueblo, fue defenestrado y así ha ocurrido siempre con quienes pretenden el avance económico y no responden a las luces del Gran Cacumen.

    Cuando Silvio Rodríguez habla de los pecados de una revolución, francamente inexistente como tal en estos momentos, lo hace en tono menor: personas, no instituciones, fueron las que cometieron esos pecadillos infantiles, el Partido y Fidel, bien, gracias; y todos las faltillas son pasadas, ninguna es actual.

    Le pregunto a Silvio, ¿qué hay de los cuatro que fueron sancionados arcel por escribir un documento político que afirma que “La Patria es de todos”. A estas alturas todavía Vladimiro Roca, el hijo de Blas Roca, está preso por expresar su opinión.

    Le pregunto a Silvio, ¿por qué él si puede salir adónde lo desee y Raúl Rivero, periodista independiente y poeta no puede salir a recibir los premios que se ha ganado con su pluma y sobre todo con sus cojones al hacer periodismo de verdad, que por supuesto no puede ser publicado en su patria?

    ¿Por qué está preso el Doctor Bisset? ¿Por la huelga de hambre política que hizo en Tamarindo 34 o por oponerse al aborto institucionalizado en Cuba?

    ¿Por qué se lanzaron chorros de agua para tirar niños al mar desde el remolcador 13 de Marzo?

    ¿Por qué se conspiró en una operación de inteligencia cubana para asesinar en el aire a los pilotos de Hermanos al Rescate que viajaban en avionetas civiles? ¿Por qué el piloto castrista exclamóLe dimos, cojones, le dimos”, como si hubieran derribado un avión de combate?

    Estos son crímenes. Y no se puede creer lo que dice un régimen que controla toda la información. Aquí se puede leer libremente todas las informaciones provenientes de todos lados. Las posiciones del gobierno cubano son defendidas a través de Aruca, quien tiene un programa radial aquí en Miami que se transmite en la mañana y se repite en la tarde. Si hablas con él seguro que él te coloca algunas canciones aquí. Tú sabes que la viciversa es imposible, así de simple.

    Y la Historia que viene va a hablar de estos crímenes no en Miami, en Cuba.

    Y no parece faltar mucho.

    Si la camarilla de la que formas parte piensa que cuando se muera Fidel van a seguir en el poder y se van a repartir las cosas como en una piñata nicaragüense me parece que se equivocan.

    Para suerte o desgracia Cuba está demasiado cerca de Estados Unidos.

    Para suerte o desgracia la comunidad cubana en Estados Unidos es muy poderosa en lo político y en lo económico.

    Por lo que para suerte o desgracia el futuro de Cuba no se puede cristalizar sin el apoyo de los cubanos de Miami.

    Dinero es poder.

    La economía de la nación cubana no se puede comparar a la economía del condado de Miami-Dade, donde reside el grupo mas numeroso de cubanos.

    ¡Gracias, Fidel, porque el futuro de Cuba lo hipotecaste tanto que sólo los yanquis nos podrán salvar!

    Pero volvamos al otro dueño de la Roboilusión.

    Cuando lo conocí pensé que estaba frente a unos de los mejores músicos de Cuba en potencia. Esperé instrumentales, obras mayores, o al menos, nuevos ritmos musicales, pero el Silvio que conocí hace años, es el mismo Silvio que viste y calza. Y esto me sorprendió hasta que lo analicé con mis nuevos recursos.

    Es posible que para instrumentales -tengo que advertir sobre mi falta de conocimientos sobre música-, como los que hizo Pérez Prado, se necesite poseer recursos que sólo nacen de la elaboración abstracta. Las imágenes de Silvio son imágenes visuales muy personales estrechamente entrelazadas con su música -sin dudas una unión genial-, pero que corresponden por completo a su interior. Luego las personas que oyen esas canciones les asignan relaciones con sus individualidades que no corresponden necesariamente con las del autor y que muchas veces difieren 180 grados. Por ejemplo, “Canción al elegido” es una canción dirigida a él mismo, no a ninguna personalidad. Existen mil ejemplos de esto, pero no quiero insistir en este tema, porque puede parecer que quiero minimizar los valores artísticos indudables de su obra, y en realidad el narcisismo existe en todos nosotros y sobre todo, en los artistas.

    Hay un cuento viejo de Silvio que leí y no creo haya publicado, que trataba de la historia de una vieja que me impresionó por lo sórdida que era y se me quedó en la cabeza la imagen de esa mujer limpiándose el chocho con un papel. La imagen estaba tan bien descrita que se me quedó en la cabeza para siempre, pero la historia, no, la historia sé que no me gustó porque era despreciativa de los seres humanos que se limitan a llevar una vida cotidiana. Ahora a través de la internet me tropecé con “El mundo real” y lo primero que tengo que decir es que eso no es un cuento, porque no hay conflicto, no hay drama. Puede ser el recuento de algo vivido, repleto de vívidas imágenes, lo que nos habla del mecanismo visual, auditivo, táctil, del autor, pero no es un cuento. En la sección “Amigos” expongo el cuento de un tío mío ya fallecido, el único cuento que escribió en toda su vida, que relata algo que él vivió pero lo hace con todos los requerimientos del género, y se llama “Y vuelta la burra al trigo”. Lea ambos cuentos y compárelos. Y desde luego, no se puede comparar el desarrollo intelectual de ambos, pues el de Silvio es incomparablemente superior al de mi tío. La diferencia estriba en que Eladio tenía desarrollada la fe abstracta, la capacidad de abstracción que permite comunicar mensajes con un mínimo de pérdida o de deformación de la información. Las imágenes llevadas a palabras son un medio primitivo y confuso de comunicación, si no existe una elaboración abstracta que fabrique una estructura y que vertebre una carne.

    El mismo autor dice: “Yo no creo que sea poeta, soy autor de canciones. He tratado de escribir libros de poesía, pero me han salido mal.” Y es que la poesía también necesita la capacidad abstracta.

    Mi mas ferviente deseo es que Silvio se mirara en un espejo y dijera lo que es realidad, lo único concreto que debiera ver "Yo no soy la Revolución. ¡Soy Silvio Rodríguez Domínguez. Un ser humano como lo son todos los que aquí, en mi tierra, no pueden vivir ni hablar como yo lo hago sin consecuencias negativas."

    Para concluir, no se puede decir en modo alguno que Silvio se encerrara en una Torre de Marfil como suelen hacer a veces los intelectuales miedosos. Él no tiene nada de miedoso, pero sí es un fanático de sí mismo. La Torre en la que él vive residía al principio al lado del Turquino, sin cederle un ápice en altura a la joya de la Sierra Maestra. Quizás no se ha percatado de que su Torre de arena, con todas sus paredes llenas de espejos, se ha ido desplazando y ya no está rodeada del agreste paisaje juvenil y cerrero y se halla ahora en la playa, cada vez más cerca de las olas del mar.

Notas
1 Nota tomada de www.lacalle.cubaweb.com
2 Entrevista por Jaime Sarusky - La Jiribilla - La Habana - Julio del 2001
3 Entrevista para "El Nuevo Herald", de Miami, Abril de 1997. Por: Armando Correa

    
Miami, Pequeña Habana, 11 de Diciembre del 2001

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