ARNOLDO ÁGUILA
Portada | Escribirnos | Selectos | Novedades | Biografía | Libros | Filosofía | Correo | Cuba | Comentarios | Foros | Amigos | Estadística | Esperanto |

BÚSQUEDA


Cliquee aquí para añadir esta página a sus Favoritos Translate this Web site from this point forward

Esta página se dedica a especular sobre el futuro de Cuba (o a una república ideal cualquiera latinoamericana) después de la caída inevitable del régimen castrista, y usted, que es el visitante de estos sueños, puede participar con opiniones o artículos originales.
Cliquee aquí para dar opiniones sobre Cuba
o esta República Imaginaria


Para escribirnos vaya AQUÍ


VEA LAS OPINIONES DE LOS LECTORES

CONTENIDO


TEMAENVIADO POR:
LA PRÓXIMA CUBA (I) Los monopoliosArnoldo Águila
LA PRÓXIMA CUBA (II) Mayorías, Minorías, Democracia y Libertad.Arnoldo Águila
LA PRÓXIMA CUBA (III) El Sistema Represivo.Arnoldo Águila
LA PRÓXIMA CUBA (IV) La Doctrina Estatal del Dinero.Arnoldo Águila
El cuarto poder: La Asamblea de Notables.Arnoldo Águila
La futura tribu cubanaArnoldo Águila
Responsabilidades en el drama nacional cubanoArnoldo Águila
VEA LAS OPINIONES DE LOS LECTORESLectores





LA PRÓXIMA CUBA (I) Los monopolios

Hace tiempo quería enfocar mi atención en la problemática del futuro de Cuba, pero la necesidad de desarrollar los sitios que atiendo, el mío personal y el de la Filosofía Cubana e Iberoamericana, más la terminación de una novela
y no menciono el universo de otros problemas- fueron demorando este enfoque.

El tema específico que quiero tratar se relaciona a COMO DEBIERA ser la Cuba Futura y no a CÓMO SE PUDIERA llegar a ella.

La especulación de cuáles debieran ser las características de la nueva nación cubana que se levantará sobre las ruinas del castrismo es en esencia filosófica, mientras que la especulación sobre el camino de las transformaciones es en esencia política.

Desde luego que la especulación filosófica establece objetivos y que esos objetivos son los que debe perseguir una política definida en tal sentido, pero esa política que adquiere su color por la filosofía de sus objetivos debe responder a las posibilidades prácticas de cada momento y puede en un momento dado ir incluso en contra de lo que se pretende como finalidad mediata. En definitiva, la política es el arte de lo posible.

Un sistema filosófico o filosofía es un sistema de Teorías o Doctrina. Por ejemplo, la Filosofía Concreta esta formada por diversas teorías: la Teoría de las Emociones, la Teoría de la Imaginación, etc. Las teorías de pueden dividir a su vez en distintas tesis. Por ejemplo, la Teoría de las Emociones se divide en: la Tesis del Eje de Excitación vs. El Eje de Dirección, donde se proyectan en un eje cartesiano las emociones animales de alegría, temor, e ira; la Tesis de la interiorización de la alegría como creadora de las emociones humanas; la Tesis del Eje Alegría vs. Eje Concreto-Abstracto, donde se proyectan en un eje cartesiano las emociones netamente humanas: la mística, la narcisista, la de potencia y la de poder.

El Principio Piramidal aplicado a la sociedad establece que los seres humanos tienden a agruparse sobre principios de afinidad y a constituir pirámides, con una cúspide que tiende a representar al conjunto y una base que es donde radica la capacidad desintegrativa del conjunto.

Si en cualquier sector o en el conjunto social existe una sola pirámide, los individuos de esa base tienen tan sólo la libertad que les conceda la cúspide.

La libertad individual está en función directa de la capacidad de dejar de formar parte de una estructura determinada.

Por ejemplo, un individuo que forma parte de un grupo católico, sometido a la jerarquía de la iglesia, tiene su garantía de libertad tan sólo si puede abandonar ese grupo y acogerse a otro grupo, el prebisteriano, por ejemplo. O a quedarse sin grupo específico y estar sólo en el grupo de los ciudadanos. Existe pues, una relación directa entre el número de pirámides a las que usted puede pertenecer y la libertad que posee.

En Cuba el Partido Comunista es el grupo omnipotente que se funde con el Estado para formar un Partido-Estado que monopoliza toda la sociedad, bajo la Doctrina Fidelista. Todos los que se niegan a formar parte de esa pirámide no tienen estructura sólida a la que atenerse.

Los individuos que se separan de la Doctrina Comunista no tienen libertad alguna, no tan sólo porque no se le reconoce alguna por la legislación, sino porque no pueden estructurarse debidamente, dado el monopolio que ejerce la Doctrina sobre el Estado, mediante el Partido.

Pero un fenómeno similar ocurre en las democracias en sectores específicos. Digamos en la Florida usted tiene que adquirir la corriente eléctrica de la FPL. Usted no tiene una opción ahí. Si este monopolio no tiene un contrapeso adecuado de parte del Estado (que es otra pirámide), el consumidor puede sufrir una presión excesiva. Por lo tanto, la libertad del Floridano con respecto al suministro de energía eléctrica es muy poca.

Otra forma de semi-monopolio, el cartel, es la concertación de varias pirámides, como por ejemplo, la OPEP, un grupo de productores que suplanta la libre competencia por la producción controlada para manejar los precios a su voluntad.

Creo que en la próxima constitución de Cuba debiera haber un artículo contrario a todo monopolio en cualquier sector, para permitir que el Poder Judicial pudiera declarar inconstitucional cualquier monopolio, y por el tamaño de la nación cubana, en caso de la necesidad de un sector de que haya una sola empresa, esa empresa debe ser estatal. Dado el volumen económico de Cuba, si existe una empresa eléctrica privada, esa empresa sería prácticamente dueña de Cuba y fuera del control popular.

Creo que un error muy posible en la transformación de Cuba hacia la democracia puede ser el creer que como la Doctrina Fidelista consiste en la estatización de todo, se debe proceder a vender todo lo que posee el Estado a la una, mi mula, a las dos, mi reloj, y a las tres, mi café.

Ese cambio abrupto del sistema llevaría al desquiciamiento social y a la debacle, con el resurgimiento años más tarde, de nuevos grupos neo-comunistas.

Se debe partir racionalmente de lo que se tiene. No despedazar lo que aunque mal, de alguna manera funciona.

El proceso racional debe ser paulatino, primero permitir el surgimiento de NUEVAS propiedades y privatizar aquellas propiedades de poca complejidad de modo ordenado o por otras razones casuísticas.

Por ejemplo, sería un grave error, decir vendamos el periódico Granma, y Juventud Rebelde. ¿Quién podría comprarlo? Si se venden en el inicio del proceso la orientación pública quedaría en manos privadas de espectro reducido, que no contaría con competencia adecuada en un sector tan importante. De acuerdo al principio antimonopolio y paulatino que hemos expresado, si por cualquier razón es imprescindible que haya un monopolio sobre un sector dado, ese monopolio debe ser estatal, porque el estado democrático estará bajo el control del voto, de las instituciones elegidas y del Poder Judicial, y debe aprender a ser transparente a las distintas corrientes políticas y de pensamiento. EL PROCESO ES UN PROCESO DE APRENDIZAJE EN EL QUE LOS DUROS DEBEN APRENDER A SER TOLERANTES CON LOS SUAVES Y VICIVERSA, EN ORDEN DE CONSTRUIR UNA SOCIEDAD DE MUTUO RESPETO.

Por ejemplo, en Miami el periódico dominante monopólico es el Miami Herald. Durante muchos años ese periódico mantuvo una hegemonía anticubana con muy poca oposición a pesar de ser editado en una ciudad con dominio cubano. Aquí la libertad de otras opciones, estaciones de radio en lo fundamental, pudo garantizar la expresión adecuada del exilio.

Que haya una prensa y televisión estatal que alquile parte de sus espacios no es malo en sí, si se permiten la creación de otros medios. En pocos años el peso relativo del sector estatal iría descendiendo y constituiría un buen balance de los medios puramente comerciales que no le harían frente a la transmisión de programas necesarios, pero no lucrativos.

Por otra parte, la propiedad estatal democrática no tiene que tener la misma concepción de la propiedad estatal partidista. La propiedad estatal democrática puede ser como el servicio postal de Estados Unidos: el Gobierno y el Congreso nombran a los ejecutivos, quienes a su vez nombran un superintendente y son independientes en la administración del servicio. Es decir, la propiedad del Estado no debe significar en la nueva Cuba propiedad del GOBIERNO DE TURNO y para ello deben haber limitaciones judiciales en el despido de los cuadros administrativos.

La propiedad estatal democrática debe ser bien protegida mediante una relativa independencia para que en primer término, el Ejecutivo no la utilice como un feudo, ni el Legislativo para dirimir contiendas políticas. Es decir, si bien los nombramientos para estas cúpulas deben provenir del Congreso y del Ejecutivo en conjunto, la revocación del mandato de cualquiera elegido con anterioridad debiera ser un proceso judicial administrativo independiente, quizás dirigido u orientado por el Poder Judicial.

El pensar que la libertad económica total es de por sí suficiente para encauzar el país es otorgarle a la Doctrina del Dinero un papel monopólico sobre la vida nacional.

El orden de las Doctrinas Públicas en el orden de preponderancia debiera ser:
    1. La Doctrina Humana.
    2. La Doctrina de la Nacionalidad Cubana.
    3. La Doctrina del Estado Cubano.
    4. La Doctrina del Dinero.

La Doctrina Humana es aquella que fija los derechos esenciales que debe tener cualquier ser humano, sea cubano o no, por el simple hechos de ser humano y sobre la cual deben basarse las demás doctrinas públicas. Y esta doctrina debiera ser siempre la más desarrollada y cuidada por las instituciones públicas. Debo hacer notar que las necesidades ANIMALES del ser humano, comer, dormir guarecido y fornicar entran también dentro de este acápite.

La Doctrina de la Nacionalidad Cubana es el conjunto de creencias sobre nosotros mismos y le sigue en importancia a la anterior.

La Doctrina del Estado Cubano debe propender al desarrollo y conservación de la Nacionalidad Cubana y garantizar el juego adecuado con las otras doctrinas.

La Doctrina del Dinero es sin duda alguna una doctrina de importancia enorme, pero también es la Doctrina más agresiva de todas, pues trata de ubicarse en el primer lugar corroyendo a las otras y como tal, así debe ser contemplada y adecuadamente contenida. El Dinero no tiene humanidad ni nacionalidad, tiende a ponerse no sólo sobre el Estado, sino sobre el mismo ser humano: es un león necesario, pero es un león que el Estado debe enfrentar como un domador.

La Constitución y el Estado cubano deben tener fuertes disposiciones al respecto, porque si tenemos mucho dinero y dejamos de ser humanos o cubanos y de creer en cualquier otra cosa, es peor que si hubiéramos muerto. El ser humano es lo que cree.

Por ejemplo, cuando el ser humano comenzó a diferenciarse de los animales empezó a darle protección a los inválidos, a los enfermos y a los ancianos. La Nación que deja de hacer eso se convierte en una Nación Inhumana. Así de simple.

Los Estados Unidos es una nación inhumana, porque no le da adecuada protección a los enfermos y a los ancianos, y no le da adecuada protección, porque ha permitido que la Doctrina del Dinero corroa su esencia humana como nación.

Es bajo ese fundamento que pienso que la Salud Pública, el Retiro y la Protección contra calamidades deben seguir siendo estatales por siempre.

Por ejemplo, las compañías privadas de seguros de casas en la Florida se han ido retirando por el riesgo de huracanes, porque el clero de la Doctrina del Dinero es lo mas cobarde que hay, y además, el precio de los seguros está por las nubes, y el Estado Floridano ha tenido que ir ocupando el lugar de asegurador. En los Estados Unidos el Estado tiene que dar el frente cuando las pérdidas son generalizadas. Las compañías de seguro sólo aseguran cuando hay ganancias, y cuando más lo requiere la nación se declaran impotentes. Y por otra parte, los Seguros Privados tienden a encarecer de modo excesivo el costo de la vida.

Copyright © Arnoldo Águila 2002

Se admiten opiniones y artículos.
Vayan a
www.arnoldoaguila.com/sobrefuturo.html o envíenle un correo-e al autor a
Para escribirnos vaya AQUÍ

LA PRÓXIMA CUBA (II) Mayorías, Minorías, Democracia y Libertad.

El esfuerzo principal de la reconstrucción de Cuba no debiera ser tanto el económico, como el moral. Existen muchos mas recursos para solventar la parte animal del ser humano, comer, dormir guarecido, fornicar y procrear, que para resolver los problemas humanos de la mejor convivencia humana, el desarrollo de la creación individual y el contrabalanceo justo de la censura social.

Democracia y libertad son fenómenos que descansan en las creencias individuales sobre qué es democracia y qué libertad y cómo se debe actuar para que subsistan en una sociedad de creencias encontradas.

El marco de este rejuego es el Estado, que debe ser resguardo de los minoritarios y arbitro y juez de los desafueros.

Cuando se habla de mayoría no se habla de un ser real, sino de un estado de la población con respecto a un asunto dado, donde un sector se agrupa en una afirmación, otro en una negación, y otro en estados intermedios.

La Democracia no debiera ser definida como el gobierno de la mayoría, porque esta abstracción peligrosa hace suponer que la mayoría es un ser permanente y fijo, con todo el derecho de limitar a la minoría.

La Democracia debiera ser definida como la capacidad de elección y sustitución de todos los que forman parte del gobierno, del Estado, por parte del pueblo.

Con todo el perdón de las definiciones anteriores, cuando existe un monopolio sobre el Estado no existe Democracia, porque la Mayoría no es un ente, sino un estado de opinión en un momento histórico dado. Y siempre resulta que las estructuras alzadas por la ola mayoritaria son las que ejercen el monopolio real, aún cuando la ola haya recesado y se haya convertido en una minoría.

Si se considera que la minoría de hoy puede ser la mayoría de mañana, las restricciones y prohibiciones debieran ser siempre las mínimas que permitan una convivencia razonable.

Traducido a un lenguaje comprensible: el Estado cubano debiera hacerle posible a todas las personas a organizarse y vivir de acuerdo a sus creencias, y no a lo que determine una mayoría en un momento dado.

Los homosexuales, los drogadictos, los marginales, deben ser respetados y compartir el gobierno de la nación.

Llegamos aquí al Principio de Generalización Limitada.

Ese principio de generalización existe desde que el ser humano existe como tal.

La sociedad humana tiene, como es lógico, que defender su existencia como tal.

El modo en que esto ha funcionado es el siguiente: el acto de Fulano es permisible si todo el mundo lo puede hacer. Por ejemplo, el que un miembro ataque a otro es un acto que es prohibido, porque su generalización es la destrucción del grupo. Pero un grupo equilibrado le propone una alternativa a las tendencias agresivas y permite la lucha concertada bajo control entre sus miembros, competiciones, combates normados, etc. Otro ejemplo, si cada cual en el grupo hace lo que quiere, el grupo perece como tal. De ahí la necesidad del jefe y de la prohibición que establece que todos no pueden actuar como el jefe.

Nótese que en el caso del jefe, éste es facultado a hacer lo que los otros no pueden imitar. De ahí que el Principio de Generalización Limitada nos diga que usted pueda permitir la existencia de drogadictos, prostitutas, etc., aunque luche porque no se generalicen esas actividades para proteger el conjunto.

Un caso de la historia que nos ilustra sobre el tema fue la época de la prohibición de alcohol en los Estados Unidos.

¿Se eliminó el consumo de alcohol con la Prohibición?

No.

¿Hubo consecuencias negativas?

Desde luego que sí, aumentó la distribución de proyectiles metálicos, mortales para quienes se encontraban en sus rutas.

Desde luego que una sociedad de alcohólicos se destruye a sí misma.

La solución no es la prohibición, sino la lucha razonable contra la generalización.

Ese mismo punto de vista es el correcto con la mariguana, la cocaína y demás.

Claro, que adecuado al grado de peligrosidad social que tenga cada manifestación, no tienen la misma peligrosidad la prostitución, la mariguana y la cocaína, aunque el Principio de la Generalización Limitada deba ser el norte de la Doctrina Humana sustentada por el Estado Cubano.

Este Principio de la Generalización Limitada es el centro teórico adecuado para resolver los problemas englobados en lo que mencionamos al principio sobre mayorías, minorías, democracia y libertad.

El individuo debe ser libre hasta para suicidarse y pudiera ser asistido por el Estado en su determinación, y desde luego el Estado debe tener el derecho de controlar y limitar esta libertad, porque la generalización es dañina al conjunto social.

Para algunos miembros de creencias específicas esto pudiera ser un poco difícil de entender, por lo que vamos a repetir algunos conceptos del escrito anterior.

Las Doctrinas Públicas son aquellas materializadas en la Constitución y apoyadas por el Estado y son:

    1. La Doctrina Humana.
    2. La Doctrina de la Nacionalidad Cubana.
    3. La Doctrina del Estado Cubano.
    4. La Doctrina del Dinero.

Las Doctrinas Privadas son todas las demás creencias de los seres humanos, entre ellas también la llamada "Ciencia".

Usted puede tener una creencia contraria al suicidio, al aborto, al control de la natalidad, pero eso forma parte de una Doctrina con tantos derechos como la contraria.

La Ciencia Sicológica puede afirmar que un loco no es responsable del crimen que cometió, pero la doctrina jurídica puede entender que eso no es precisamente un atenuante, sino un anuncio de una repetición mas que probable del crimen cometido y según la gravedad del hecho pudiera determinar la eliminación total de ese peligro. La sanción de un acto punible debe estar dirigida a la no repetición por parte del infractor y a impedir la generalización de esa conducta.

Muchos de los problemas que tienen los Estados Unidos se debe a una confusión entre doctrinas públicas y privadas. Por ejemplo, yo diría que el esquema actual en este país es la que sigue:

    1. La Doctrina Humana
---Doctrina Económica Darwinista.
    2. La Doctrina del Estado Americano ---Doctrina del Poder.
    3. La Doctrina de la Nacionalidad Americana ---Doctrina del Dólar.
    4. La Doctrina del Dinero.

Es decir, la Doctrina Humana está permeada de una Doctrina Económica Darwinista de competencia, de ganadores y perdedores.

El Estado está permeado por una Doctrina del Poder de grandes estructuras estatales-privadas, y está priorizado por arriba de la doctrina de la nacionalidad.

La doctrina de la nacionalidad americana está corroída por la doctrina del dólar. El dólar es la nacionalidad americana.

Para finalizar, hablemos de un ejemplo práctico: la mariguana.

El Principio de la Generalización Limitada nos dice que el fumar mariguana no debe estar penalizado, y es, por lo tanto, una libertad individual, pero como su generalización es dañina al conjunto debe estar limitada, y por lo tanto, las actividades destinadas a su generalización sí deben estar penalizadas y prohibidas.

Si hubiera muchos fumadores de mariguana y manifestaran su deseo de compartir su creencia, deben tener el derecho de asociarse y por lo tanto, de disponer de lugares apropiados para su actividad, aunque sin derecho a propaganda.

El Estado tiene derecho a la propaganda en contra de estas actividades y no debe haber derecho a hacer propaganda a favor de esa actividad.

Es igual con respecto al vicio de fumar cigarrillos "normales".

El que quiera fumar éstos lo puede hacer, pero no lo puede hacer en cualquier parte ni se tolera la propaganda y al contrario, se hace una propaganda adversa.

¿Quién ha acabado con la prostitución en el mundo?

Aquí debe primar, como en todo el principio de la Generalización Limitada. Es decir, es una actividad que se considera dañina su generalización, pero es una LIBERTAD del individuo y no debe ser sancionada, sino LIMITADA su generalización y propaganda.

Las creencias religiosas y civiles tienen derecho a la propaganda adversa que tienda a limitarla, pero la propaganda pudiera encaminarse a PROHIBIRLA LEGALMENTE y es por ello que creo que estos derechos marginales y de generalización limitada debieran estar consagrados en la Constitución.

Se puede tener cierto reparo en lo que respecta al consumo de drogas fuertes, pero responda a esta pregunta: ¿la prohibición, la persecución va a acabar con el consumo de drogas en Estados Unidos? Todos saben que jamás y nunca. Así de simple. Si en Estados Unidos se despenalizara el consumo de drogas y los esfuerzos se concentraran en la contención y solución razonable del problema desaparecería el gansterismo asociado con la actividad, desparecerían los enorme gastos improductivos de persecución, y de paso, se resolverían en gran parte los problemas de Colombia y otros países.

Si el consumo es poco, es posible que usted pueda mantener la prohibición "absoluta", pero en cuanto comience a ser un problema se debe aplicar el principio de GENERALIZACIÓN LIMITADA, que si no está reflejado en la Constitución futura deja al Estado sin recursos.

Este principio le puede permitir al Gobierno de turno a admitir "zonas de tolerancia", donde se permitan ciertas libertades que no haya en otros lugares.

La Democracia no es el gobierno de una mayoría con una "creencia" dada para oprimir una minoría, sea esta homosexual, drogadicta, o lo que sea.

La Libertad no es la libertad para hacer lo que la mayoría permite.

Incluso "matar" no se puede prohibir en absoluto. Incluso aquí rige el principio de la Generalización Limitada, porque matar en defensa propia o de otra persona, está legalizado en todos los países.

Copyright © Arnoldo Águila 2002

Se admiten opiniones y artículos.
Vayan a
www.arnoldoaguila.com/sobrefuturo.html o Para escribirnos vaya AQUÍ
LA PRÓXIMA CUBA (III): EL SISTEMA REPRESIVO

Es imprescindible pensar en el sistema represivo de la Cuba futura para tratar de vertebrar un sistema de equilibrio que se ajuste a nuestra idiosincrasia y no a la sajona o a la europea, aunque sea conforme a la teoría de la separación de poderes, y a los jueces profesionales.

La represión es el conjunto de acciones de ciertos organismos estatales dirigidos a mantener la estructura existente y evitar la desintegración originada por las rebeldías individuales o de grupos.

Los organismos estatales encargados de la represión son el Poder Judicial, el Gobierno (en especial, el Ministerio encargado de la Seguridad Pública), la Policía, y las Fuerzas Armadas.

Y he aquí que surge el primer dilema: ¿Qué cosas son propias del Estado y cuáles del Gobierno? ¿Qué grado de control debe tener el Gobierno sobre el Estado?

Lo que cree el Estado sobre el Ser Humano (cubano o no) y sus Derechos no debe bajo ninguna circunstancia estar a merced del Gobierno o Administración de turno. Debe no sólo estar reflejado en la Constitución, sino que además, debe ser difícil cambiarla. Por ejemplo, un principio de esta naturaleza debe ser cambiado tan sólo por una mayoría de la población bien definida como tal y después de ser puesta en práctica la modificación durante un período de tiempo dado (de dos a cinco años), debe ser ratificada por una mayoría igual para convertirse en firme.

Con algunas variantes de menor rigor se pudiera tratar de igual manera los principios constitucionales referentes a lo que cree el Estado con respecto a la nacionalidad, a sí mismo, es decir, a su organización.

Este principio se puede sintetizar así: todo cambio constitucional se adopta por una mayoría sustancial y después de ser aprobada y puesta en práctica necesita una ratificación por la misma mayoría en un plazo razonable de dos a cinco años, a consideración quizás del Poder Judicial.

Este principio está dirigido a balancear el poder de la mayoría temporal y es un corolario del principio antimonopólico. (Ejemplo justificativo: Chávez, sus reformas y como el mismo pueblo venezolano se colocó a su merced.)

Por las mismas consideraciones se deben reducir las Fuerzas Armadas a su mínima expresión: ¿quién va a atacar a Cuba? No se justifica una fuerza armada en una Isla a 90 millas del Estado mas poderoso del mundo: ¿podríamos defendernos contra los Estados Unidos si estos quisieran atacarnos? ¿Qué otro país americano nos puede atacar y a través de qué frontera? No soy contrario a tener una buena marina y una buena aviación. Soy completamente opuesto a tener un ejército fuerte. Ni la aviación ni la marina pueden dar un golpe de Estado, el Ejército sí. Y por ello, el futuro ejército cubano debe ser exiguo.

Las fuerzas armadas debieran especializarse en cuidar nuestras costas en contra del contrabando y las drogas y para ayudar en contra de las catástrofes naturales, para sostener los servicios públicos nacionales en caso de huelgas que afecten dichos servicios, y... punto.

Si bajo el pretexto del orden interior necesitamos un ejército, éste se convertirá en un elector más del sistema. El Estado debe estar seguro, no el Gobierno de turno. En las grandes ciudades pueden haber unidades antimotines, pero no
ejércitos antipueblo.

Por la misma consideración antimonopólica, no debe existir una Policía única, sino tres: la Estatal, la Local y la Judicial.

La Policía Estatal se encarga de todas las actividades que exceden el marco del territorio de la Policía Local. La diferencia entre ambas se define por el territorio que engloban y por el organismo al que responden: la Estatal responde al Poder Ejecutivo, la Local, al Legislativo (no al local, sino al nacional).

La Policía Judicial responde al Poder Judicial y su función se relaciona con la administración de Justicia. Después del tiempo establecido por la constitución un detenido tiene que ser entregado a la Policía Judicial para su procesamiento o tiene que ser liberado.

Creo que todas las investigaciones criminales deben encontrarse bajo la supervisión de un Juez de Instrucción, asistido por el Oficial encargado de la investigación y un Oficial de la Judicial que debe actuar a favor del sospechoso, hasta que el proceso se haga firme o no.

El Fiscal de la nación y los provinciales deben ser un cargo electivo y la fiscalía en general debe ser un cuerpo independiente del gobierno, que debe tener su propio cuerpo de abogados. Un fiscal designado por el Gobierno es débil para procesar a los integrantes del mismo Gobierno.

¿Qué estructura es la adecuada para el Poder Judicial?

El Tribunal Supremo debe ser la máxima autoridad y sus miembros deben ser elegidos por vida. Deben ser nueve miembros, tres puestos elegidos por el Congreso, y quizás aprobado por el ejecutivo, tres puestos elegidos por el Presidente y quizás aprobados por el legislativo, y tres puestos elegidos por la Asamblea Judicial, organismo formado por los miembros del Supremo, más los de los tribunales provinciales. La cantera para esos cargos son los jueces en activo. Los ingresos al Poder Judicial deben ser hechos por oposición ante los tribunales provinciales.

En los procesos judiciales debe regir el Principio de la Imparcialidad Probable, que consiste en los siguiente: el que juzga debe ser ajeno a los involucrados y mientras más grave es el delito deben ser más los que juzguen. La investigación de un mismo cuerpo sobre sí mismo es siempre preliminar y debe ser completada por un cuerpo ajeno al investigado.

Si un delito es cometido por un miembro del Poder Judicial, debe ser investigado por el Poder Ejecutivo y juzgado por el Legislativo. Si el delito es cometido por el Poder Ejecutivo debe ser investigado por el Legislativo y juzgado por el Judicial. Si el delito es cometido por un miembro del poder Legislativo, debe ser investigado por el Ejecutivo y juzgado por el Judicial.

¿Y el sistema penitenciario?

La separación de poderes debe regir también en el sistema penitenciario: el judicial determina la responsabilidad del delincuente, el ejecutivo divide la pena en fija y adicional dentro del rango permisible, y es responsable de que se cumpla. El legislativo determina las condiciones del cumplimiento de la pena.

¿Para qué se sanciona?

Se sanciona para que no se imite el acto delictivo, por lo que la propaganda adversa al delito en cuestión forma parte del proceso penitenciario. Sin propaganda adecuada en contra del delito la pena pierde su función más importante. Parte del proceso debe ser la participación activa o pasiva del delincuente en este proceso.
Se sanciona para que el delincuente no repita su acto, por lo que un proceso de rescate tiene que tener lugar por instituciones públicas y privadas.
El cumplimiento de la pena no implica por sí misma la recuperación social del sujeto. La pena debe tener pues siempre dos componentes: el fijo y el adicional. Cuando se cumpla el fijo, un tribunal no necesariamente profesional en su totalidad, determinará si el sujeto ha sido recuperado o no y la forma de cumplir el adicional, internado o externo, e incluso, puede determinar la invisibilidad selectiva del delito en sus antecedentes penales.

Copyright © Arnoldo Águila 2002

Se admiten opiniones y artículos.
Vayan a
www.arnoldoaguila.com/sobrefuturo.html o Para escribirnos vaya AQUÍ


LA PRÓXIMA CUBA (IV): LA DOCTRINA DEL DINERO

La Doctrina del Dinero es la creencia sustentada por el Estado con respecto a la organización y regulación del flujo del dinero.

Debe de existir una moneda nacional, que debe ser regulada por el estado nacional y bajo ninguna circunstancia el dólar debería ser declarado moneda nacional, aunque pueda o no circular libremente o de forma regulada en Cuba.

Una de las primeras medidas debe ser el canje de la moneda por otra nueva como modo de expresar la recuperación de la nueva república.

El objetivo de las leyes en este campo debe ser evitar que la doctrina pública del dinero monopolice a las otras doctrinas y que pueda contribuir a la creación de la felicidad pública.

Debe existir un Banco de Seguros que debe administrar el Seguro Estatal de casas, edificios, medios de transporte y negocios.

La directiva del Banco de Seguros se escoge de la siguiente manera: el Congreso propone un grupo tres veces mas grande que el requerido para formar la directiva y el presidente selecciona entre ese grupo la directiva. El congreso y el ejecutivo nombrarán cada uno un representante que formará parte de la directiva con plenos derechos. La directiva elige y destituye al Presidente del banco. La destitución de cualquier miembro de la directiva puede ser solicitada por la Comisión del Congreso correspondiente o el Presidente, pero tiene que ser aprobada por un Tribunal Administrativo del Poder Judicial.

El ingreso del Estado para sostenerse como tal y realizar sus actividades provendrá de las siguientes fuentes:

    1- Un impuesto de venta y servicios determinado por Ley.
    2- Los negocios públicos. (Posible la electricidad, el transporte ferroviario)
    3- Las incautaciones de propiedades ilegales.

La constitución debe prohibir todo otro tipo de impuesto a la propiedad, a las viviendas o a las ganancias, quizás con excepción de las empresas que operen en territorio nacional y vendan en el extranjero, siguiendo el principio de Leyes Claras para Exigir Cumplimento. Si una ley no es clara, eso es un atenuante para el infractor. Si las leyes son Obscuras y complicadas se alienta el incumplimiento. Si el incumplimiento de las leyes se generaliza el individuo queda al arbitrio del azar.

Se creará un Banco del Retiro, de la misma forma que el de Seguros, que recibirá un porcentaje fijo del impuesto de venta y será el que ofrezca el pago de las pensiones mínimas reguladas por ley a los jubilados y enfermos. Los trabajadores podrán aumentar lo que percibirán en su jubilación, si deciden aportar de su salario una cantidad fija que se les acredita a su cuenta y que deben ganar intereses.

Se creará un Banco de la Salud, de la misma forma que el de seguros, que recibirá un porcentaje fijo del impuesto de venta y será el que le pagará a las instituciones de Salud por los Servicios Prestados.

El Banco Nacional de Cuba fiscalizará la actividad de los otros tres y será configurado de la misma forma del anterior.

    Todos los bancos pueden realizar las labores propias de un banco como préstamos, etc, pero son independientes en su administración propia, aunque estén sujetos a fiscalización por el Congreso, el Presidente, la Fiscalía, y el Banco Nacional.
    
    El concepto que rige todo esto es que el Gobierno administra, pero no gobierna, los bancos administran, pero no gobiernan, es el estado quien gobierna de modo conjunto.
    
    Sería interesante establecer un Banco de Financiamiento, independiente o adscrito al Banco de Seguros, que pudiera recibir los préstamos extranjeros no para ser invertidos directamente,
sino para asegurar las inversiones privadas que se determinen asegurables; es decir, una firma extranjera estudia la posibilidad de hacer una inversión determinada por un valor total dado. El Gobierno y el Banco estiman que la inversión es de interés para el país y la aseguran en su totalidad o en parte, y la firma inversora sólo tiene que pagar una prima razonable para quedar asegurada. De esa forma, si la firma fracasa, recupera su inversión en su totalidad o en parte. La ventaja de este enfoque es el que sigue: el préstamo no se usa directamente y puede crear ganancias de interés; se alienta la inversión porque el inversionista no corre riesgos o corre menos riesgos; las primas del seguro van creando un capital propio del banco que puede garantizar nuevas inversiones y en algunas ocasiones hacer directamente el préstamo.
    
    Pero la misión principal del nuevo Estado Cubano es que la Religión del Dinero
no desplace la Creencia Fundamental en los Seres Humanos, la fe del cubano en la nacionalidad cubana, la fe del ciudadano en el Estado Cubano.
    
    Existe entre los economistas y muchas otras personas un fanatismo ciego, que llega hasta el fetichismo, en los mecanismos económicos, sin darse cuenta que se convierten de esa manera en sacerdotes de una nueva Iglesia, la Economía:
no basta que Cuba llegue al capitalismo, si ese capitalismo es salvaje y descuida la nueva formación de la conciencia humana, de la sana nacionalidad cubana, del nacimiento, desarrollo y concertación civilizada en el mutuo respeto de nuevas creencias religiosas, cívicas, sociales y políticas.

    El Dinero es, sí, la materialización de la imaginación, de la esencia humana, de la libertad individual que iguala el poder político con el poder social, y al mismo tiempo, si no tiene contención apropiada, se convierte en locura, tal como la imaginación no contenida lleva al individuo al desastre, se convierte en enajenación social materializada, que corroe todas las demás creencias.

Copyright © Arnoldo Águila 2002

Se admiten opiniones y artículos.
Vayan a
www.arnoldoaguila.com/sobrefuturo.html o Para escribirnos vaya AQUÍ
    


La futura tribu cubana
Arnoldo Águila


El ensayo de Montaner "La mitología política en el culto a José Martí", publicado en "El Nuevo Herald" el 29 de enero de 2006, alcanza cumbres de coherencia y lucidez que se alzan sobre la superficie de la retórica acostumbrada cuando se habla de la patria, no sólo porque hay sustancia, sino también porque hay interpretación profunda de los detalles históricos para mostrar los hilos conductores que permiten comprender nuestra historia, que nos permite comprendernos a nosotros mismos.

No puedo tampoco callar la satisfacción y el orgullo que me produjo observar en dicho ensayo la coincidencia de enfoque filosófico entre ambos cuando él se refiere a la nacionalidad o patriotismo como creencia, pues en mi libro manifiesto que
"Sistemas establecidos de creencias son, por ejemplo, las religiones, las filosofías, las nacionalidades" [1] y precisamente Montaner en su ensayo contrapone dos maneras distintas de entender la nacionalidad, la patria, exponiendo de inicio que la nacionalidad es eso, un sistema de creencias y de comportamientos correspondientes, y a su vez planteando la tesis que demostrará con finura exquisita, de la evolución de ese sistema y de las emociones asociadas con el mismo cuando comienza:

"Los vínculos políticos que en nuestros días unen a los cubanos, o las creencias y los comportamientos que los apartan, probablemente poseen una menor carga emotiva de lo que era habitual en el pasado. Todo es más frío, cerebral y razonado de lo que era antes.

'Y si no yerro en mi apreciación, es posible que en los tiempos que corren, caracterizados por la actitud postmoderna, el corazón de las generaciones más jóvenes late a un ritmo diferente frente a la idea de la patria que el que percibían las generaciones anteriores, la mía incluida.

'No creo que se trate de un fenómeno estrictamente cubano, sino de una tendencia que se observa en todo Occidente. Tal vez la idea romántica de la nación esté muriendo en todas partes. Pero acaso eso suceda de una forma mucho más intensa en Cuba, como consecuencia del uso y abuso que la revolución ha hecho de ciertos oscuros resortes sicológicos".[2]

Y es obvio que el mito martiano juega un papel de importancia en el sistema de creencias de la nacionalidad cubana, aunque Montaner señala algo que desconocía por completo, y que es la participación tan importante que tuvieron los americanos en la creación de ese mito, que ellos hubieran hecho tanto por vertebrar nuestra nacionalidad, nuestro sistema de creencias sobre nosotros mismos, y es que en realidad no resulta fácil el conocerse a sí mismo y sólo de vez en vez surgen las chispas geniales de ese auto-reconocimiento, como en la canción genial de Marisela Verena "Nosotros, los cubanos", como me hizo ver alguien que me mostró el parecido entre un corto trozo de "Las Bodas de Fígaro" y el himno creado por Figueredo, como el ensayo de marras.

Obviamente la Revolución del '59 tuvo ese arraigo inicial en el pueblo porque las mitologías martiana y no martiana existían y fueron utilizadas en su provecho por Fidel Castro. Y es que, como defino en "La Esencia Humana: Artificio vs. Natura", "El ser humano es un animal tribal que cree" y como bien dice Montaner "Lo que unía a los cubanos, el nexo secreto que mantenía la cohesión de la tribu, como sucede con todo vínculo nacionalista, era la sangre, la reverencia a los héroes, las leyendas empapadas de heroísmo, dolor y sacrificio". Y de esas mitologías en la que la sociedad cubana estaba inmersa y bajo la visión profética de un Martí endiosado, se aprovechó Fidel Castro y el grupo que se autodenominó "la Generación del Centenario"[3], con la finalidad de imponer "la Cuba que soñó Martí".

Tan cierto como feo que suena.

Resulta pues, innegable, la frase de Carlos Alberto "Probablemente, no era saludable que los cubanos sustituyeran el patriotismo cívico que proponía la república por el culto cuasi religioso al Apóstol que se fue imponiendo en el país. Carece de sentido convertir a Martí o a cualquier otra figura histórica en el nexo fundamental de la sociedad cubana, como los cristianos hacen con Cristo o los musulmanes con Mahoma".

Pero quisiera agregar otra arista del problema nacional cubano y es que cuando él dice "… los cubanos de principios del siglo XXI, escépticos y desengañados con todo, no parecen vibrar ni con el patriotismo cívico, fórmula acertada, pero bastante frígida desde el punto de vista emocional, ni con el ya apagado nacionalismo romántico representado por Martí"
, más bien se refiere o se aplica a los cubanos dentro de la isla o a los llegados a Miami después de cierta fecha, porque para los que se auto-titulan "el exilio histórico" la historia es otra.

Esa parte del exilio, que ya no es la mayoritaria numéricamente hablando, es aún la más poderosa y en cierto sentido vive la misma visión de la patria y del mito de Martí prevalecientes antes de la Revolución, y ello es el factor principal que provoca la fractura ideológica que existe entre las viejas generaciones, y el resto de los cubanos que viven en Miami y en Cuba.

Obviamente, una de las grandes hazañas de la comunidad cubana en Miami es el establecimiento y mantenimiento de la cubanía como forma de vivir, de hablar, de sentir la nacionalidad, de mantener en alto la lucha anticastrista, y de diferenciarse de las otras comunidades, y eso no hay dudas que hay que atribuírselo en gran parte al exilio "histórico", pero en la misma definición de sí mismos como "históricos" se encuentra su suicidio, porque la historicidad no permite el ingreso de nuevos miembros y por lo tanto, no existe renovación de ese sector poblacional.

Por lo que la fractura generacional es entre los cubanos mucho más grave que en otros pueblos donde existen capas transicionales entre un período u otro, porque entre nosotros tenemos una fractura ideológica entre los jóvenes en Cuba y los viejos castristas, y otra aquí, entre los jóvenes emigrados y los viejos anticastristas.

En una entrevista reciente en Radio Caracol, le oí decir al escritor Luque Escalona, en referencia al fraccionamiento y falta de unidad en el exilio, que Martí en su tiempo pudo unir a los cubanos, pero que un pueblo estaba muy mal si necesitaba dar cada cien años hombres como Martí.

Y es que en aquel tiempo como ahora existían no sólo las divergencias ideológicas, sino también las generacionales, como Martí supo expresar en su famoso discurso de
"Los Pinos Nuevos". Y aunque es cierto que al parecer, la biología se encargará de enterrar en ambas riveras el "nacionalismo romántico martiano", que no significa en modo alguno desmeritar en nada la gigantesca figura de Martí, sino la desaparición de los mitos que exigen sangre y muerte sobre el pedestal de la patria para que ella pueda caminar -y algunos sobrevivientes puedan encaramarse en ella-, quedará por ver si los cubanos de las nuevas generaciones podrán vibrar con el patriotismo cívico, menos emocional, pero más pragmático, que permitiría, entre otras cosas, la marcha común de la futura tribu cubana, no sólo de los pinos nuevos y los que vayan envejeciendo sin fracturas irreparables, sino también manteniendo con cierto grado de cohesión el enorme arco iris ideológico futuro de la comunidad cubana tanto dentro de Cuba como fuera de ella, haciendo bueno el verdadero ideal republicano de Martí de "Con todos y para el bien de todos".

Y para ello, lo mejor es el triunfo del método de la lucha pacífica y de ese modo enterrar para siempre en nuestra nación el hacha sangrienta de la guerra, pues Ghandi tenía razón cuando estableció que el método era más importante que el fin que se perseguía. No hay derecho a exigirle a nadie que arriesgue su vida, ni que nadie tenga que ofrecerla "para la nación", para que después se establezca en ella lo que esos mismos muertos quizás rechazarían cuando ya carecen de voz y voto.

Gracias, Carlos Alberto, por dar pie a reflexionar con profundidad y sin retórica sobre el futuro de nuestra nación.

---------------

[1] Las creencias conllevan asociadas las emociones correspondientes. No existen creencias puras sin emociones asociadas. Como mínimo toda creencia conlleva la emoción de la fe que la sustenta. Por otra parte, aunque departimos en una de sus conferencias e intercambiamos lazos entre nuestros respectivos Portales en la Internet, eso no significa que él haya leído mi libro, sito en http://www.arnoldoaguila.com/menu.html o los acápites correspondientes, pero aún en el caso de que sea una simple coincidencia en el uso de términos y conceptos, para mí resulta muy agradable que un ensayista de la talla de Montaner haya coincidido con mi enfoque.

[2] Cuando Montaner dice que "Tal vez la idea romántica de la nación esté muriendo en todas partes", se refiere a un hecho real, aunque no en "todas partes", producido por la mayor información a la que tiene acceso el individuo. Información sobre la propia historia, información sobre la historia de otros pueblos, información sobre cómo actúan y viven otras nacionalidades en la actualidad, etc., y esa información dificulta la manipulación de las creencias "patria" y "nacionalidad" por las pirámides de poder correspondientes. Es por ello que las pirámides de poder totalitarias tratan de impedir el flujo libre de información para poder utilizar esas creencias y que las mismas mantengan su poder de aglutinamiento. En Cuba, por la existencia de la Comunidad Cubana en Miami, los vasos de comunicación existentes entre ambas comunidades, y el fracaso magnífico del sistema comunista, se produjo esa muerte entre la mayoría de los jóvenes de la idea "romántica" de la nación, y ha quedado tan sólo el amor a la idiosincrasia nacional, a la familia y a los amigos.

[3] Se refiere a los 100 años del nacimiento de Martí.


Documentos relacionados:
Responsabilidades en el drama nacional cubano
El ser humano es un animal tribal que cree
La verdad es un acuerdo social, sobre un enunciado, de un grupo dado en un momento dado
La lógica es la censura social de la imaginación
Teoría de las Emociones

Ir al Menú del Libro "La Esencia Humana"

Ir a la Sección Cuba


Click on the flag for translating this web from this point forward