ARNOLDO ÁGUILA
Portada | Escribirnos | Selectos | Novedades | Biografía | Libros | Filosofía | Correo | Cuba | Comentarios | Foros | Amigos | Estadística | Esperanto |

BÚSQUEDA




Regresar a la sección "Correo"

Para escribirnos vaya AQUÍ

Responsabilidades en el drama nacional cubano



Date: Sun, 14 May 2006 14:55:51 +0200 (CEST)
From: Rosa Gonzalez @yahoo.es
Subject: Desde Silvio
To: @arnoldoaguila.com


Hola amigo. No se si este es el medio idóneo para contactar contigo, pero me ha gustado tanto tu página, que acabo de descubrir, que no puedo menos que dirigirte una letras para felicitarte. En especial el artículo sobre Silvio, a quien admiro como poeta pero desprecio como hombre, aunque no dejo de comprender sus razones y de preguntarme si yo en su lugar no habría sido culpable del mismo "·silencio asesino". Que el que esté libre de pecado tire la primera piedra. Ninguno de los que vivimos bajo la dictadura podemos afirmar que nunca fingimos o al menos callamos para salvar el pellejo. Solo los que están muertos y enterrados, que Dios los tenga en la gloria y que algún dia puedan estar en la memoria de nuestra infortunada nación. Incluso los que se fueron al principio, tan inclaudicables críticos de los "corderos" de la isla, tal vez si se hubiesen quedado y luchado la historia habría sido otra, o posiblemente no, pues el destino colectivo puede ser también inevitable.

Bueno, solo quería decir FELICIDADES, ya me he extendido demasiado. Un saludo desde Asturias, de una cubana que al cabo de cuarenta años ha logrado empezar a vivir por fin: "sin patria pero sin amo".

Rosa
---------------------
Estimada Rosa:

Usted toca el tema de la responsabilidad que tenemos todos los cubanos en nuestro drama nacional y ése es un tema harto difícil y muy espinoso, pues nos encontramos en presencia de un fenómeno similar a los procesos caóticos, en los cuales nunca podemos conocer con exactitud todas las variables para poder predecir resultados confiables si introducimos el cambio de actitud en un individuo o en una capa dada de la población.

Además, la misma población se ha modificado, porque en la actualidad existe un numeroso sector de la misma que ni siquiera había nacido en 1959 y otro amplio sector se halla fuera del país.

Otrosí: ¿No hubo factores foráneos que influyeron en los acontecimientos cubanos, como los causados por la guerra fría?

Lo caótico de los movimientos sociales, los reemplazos generacionales y las influencias globales hacen que la responsabilidad de un individuo dado concreto sean para la mayoría, muy poca.

Pero el peso específico de los individuos en los procesos sociales no es el mismo, no es lo mismo la responsabilidad suya y la mía, que la de Fidel Castro Ruz.

Si Fidel Castro Ruz se hubiera limitado a cumplir después del triunfo lo que prometió en su alegato de defensa en el juicio por el asalto el 26 de julio de 1953 al cuartel Moncada, alegato conocido como "La Historia Me Absolverá", hubiera pasado a la historia como uno de los más grandes estadistas del continente americano y en Cuba no se hubiera instalado el comunismo.

Pero Fidel Castro ya era comunista cuando atacó el cuartel, simplemente ocultó sus verdaderos objetivos hasta dos años después del triunfo, pues hasta ese momento siempre negó sus creencias comunistas. El 8 de mayo de 1959 en la Plaza de la Revolución en La Habana, a cuatro meses despúes del triunfo, dijo: "Yo no sé de qué forma se podrá hablar...¿Es que alguien pueda pensar que encubrimos obscuros designios? ¿Es que acaso pudiera alguien afirmar que hemos mentido alguna vez al pueblo? ¿Es que acaso pudiera alguien pensar que somos hipócritas? ¿Entonces, cuando decimos que nuestra revolución no es comunista, por qué ese empeño en acusar a nuestra revolución de lo que no es? Si nuestras ideas fuesen comunistas lo diríamos aquí".

Cuando el General Fulgencio Batista dio el golpe de Estado en 1952, le proporcionó a Fidel el marco propicio para que iniciara su carrera disfrazándose de paladín de la democracia y la libertad, cuando en la realidad Fidel después del triunfo, el primero de enero de 1959, instauró una dictadura más terrible que la de su predecesor, pero Batista no tuvo ninguna responsabilidad en lo que vino después. Las responsabilidades del General se limitan al Golpe de Estado que dio indebidamente y a lo que sucedió durante su gobierno, pero no sobre lo que sucedió después.

El culpable máximo de la tragedia de Cuba es Fidel Castro Ruz, ayudado por un grupo numeroso de fieles, bajo condiciones internacionales propicias, y explotando ciertas cualidades de las masas en general, cualidades al parecer muy presentes en el pueblo cubano.

Por otra parte, Fidel no logró solo la conquista y mantenimiento del poder, sino que contó con el auxilio en diversos grados de muchas personas. No tienen la misma responsabilidad su hermano, Raúl Castro Ruz, que el Responsable de Vigilancia de un Comité de Defensa de la Revolución en una cuadra dada.

Y no sólo eso, no tiene la misma responsabilidad que Fidel aquel que combatió con las armas en la mano a su lado sin saber que en vez de luchar por la democracia luchaba por el comunismo. Muchos que combatieron al lado de Fidel luego se alzaron en armas en su contra.

Pero hay que señalar que la mayoría del pueblo cubano siguió a Fidel aún después de que reconociera públicamente que era comunista; es decir,
la mayoría del pueblo aceptó de buena gana que Fidel los hubiera engañado. Pues el 2 de diciembre de 1961 dijo en un discurso "¿Creo en el marxismo? Creo absolutamente en el marxismo. ¿Creía el primero de enero? Creía el primero de enero. ¿Creía el 26 de julio? Creía el 26 de julio". Es decir, que desde el ataque al cuartel Moncada era comunista y lo ocultó hasta dos años después del triunfo.

Es decir, en el drama cubano juega un papel de primer orden la fecha histórica en la que se cree o se acepta algo, juega un papel muy importante en la responsabilidad que se tiene, pues no es lo mismo haber creído en la primera etapa de la Revolución Castrista antes de que se declarara Comunista, o en los primeros tiempos cuando ya se había declarado comunista y el sistema socialista mundial parecía pujante y marchando hacia la conquista del mundo con la URSS a la cabeza, que seguir creyendo o
simulando que se cree cuando ya se ha caído el sistema socialista mundial y el castrismo ha destruido la nación cubana.

A mi juicio las cualidades del pueblo cubano que facilitaron el proceso que aupó a Fidel Castro al poder son dos: en primer término, la Religión Romántica-Mística de una Diosa Patria que exige sacrificios humanos para el Paraíso del Bien Común; y en segundo término, la propensión borrega de seguir al Caudillo Luminoso Pletórico de Virtudes Sublimes que nos inculca la Buena Nueva. En el caso cubano la Buena Nueva se convirtió bajo la varita mágica del engaño en la Bruja Vieja de la Doctrina Comunista.

O dicho de otra forma menos chocante: nos falta(ba?) la concepción pragmática de la Patria como un Ente Cívico de Convivencia Mutua y de acuerdo entre los intereses diversos sin la necesidad de sacrificios humanos, que hubiera permitido deshacernos de la dictadura de Batista sin derramamiento de sangre, y nos falta(ba?) el individualismo necesario para rechazar las imposiciones colectivistas de un movimiento social o político, de un Partido o de un Caudillo.

Existe todavía en Cuba una minoría, quizás de cientos de miles, que todavía abraza con fervor la Biblia Roja, y aún entre esos, la responsabilidad varía
en función de la actitud represiva que asuman, pues no es lo mismo que una persona crea pasivamente en el Cuento de Hadas Fidelista, que el que asiste a un acto de repudio contra un disidente y le da un golpe a un ser humano indefenso.

Silvio Rodríguez pertenece para mi dolor, porque fue mi amigo, a una capa con bastantes responsabilidades históricas, porque todavía a estas alturas de la Historia sigue apoyando a un sistema que proclama la igualdad y la lucha por el pobre, pero lo hace siendo una persona rica, pues es uno de los pocos cubanos que posee una fortuna personal, cuyas condiciones de vida son muy diferentes de la del simple cubano, y que además dispone de toda la información que quiera, y es precisamente el control de la información lo que mantiene al castrismo en el poder. Es decir, que contando con todo lo requerido para comprender lo dañino del sistema en Cuba, inteligencia inclusive, continúa apoyando un régimen totalmente desacreditado ya por la historia. Para mí ni siquiera tiene la excusa del fanatismo propio de la gente inculta que no puede ni siquiera informarse de lo que ocurre en su país y en el mundo y ni siquiera puede decir que es un comunista sincero viviendo como vive.

Para terminar, creo en la capacidad del individuo de renovarse, de rectificar, de decir "digo" donde dijo "Diego", y
casi nunca es demasiado tarde para hacerlo. Y creo que la unidad anticastrista es tan necesaria que hay que minimizar las diferencias entre nosotros y abandonar los reclamos estentóreos de pureza ideológica entre las diversas capillas, que a veces no sólo engloban las fechas de disidencia u oposición, sino también profundas fracturas generacionales.

Como ve, Rosa, no es un simple problema de "doble moral", sino un complejísimo problema social en el que la responsabilidad individual no es mucha, con algunas excepciones. A mi juicio todos sí somos responsables de cambiar la concepción de la Patria como Religión de Nuevo Tipo, a una concepción de la Patria Cívica y Pragmática de Convivencia Mutua: ¡Basta de sacrificios humanos! Y somos responsables de desarrollar un individualismo sano, reacio a seguir Capillas y Caudillos de modo ciego y fanático.

Gracias y éxitos en esa Asturias donde se conserva el mejor concepto de la amistad.

Saludos,
Arnoldo



Documentos relacionados:

Y MIENTRAS TANTO, DE TU GUITARRA EL LLANTO (Sobre Silvio Rodríguez
RESUMEN BIOGRÁFICO O RADIOGRÁFICO DE FIDEL CASTRO
La futura tribu cubana (Comentario sobre artículo de Carlos A. Montaner)
El ser humano es un animal tribal que cree
La verdad es un acuerdo social, sobre un enunciado, de un grupo dado en un momento dado
La libertad es como el aire que se respira; sólo se nota cuando falta