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En esta sección encontrará documentos y comentarios sobre la actualidad cubana y mundial de diversos autores (Para la cubana es preferible que vaya a la sección «Cuba»). Los enfoques son responsabilidad personal de quien los firma, aunque yo los evalúo como buenos o al menos que pueden ser de interés para mis visitantes.
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PATRONES DE CONDUCTA
No hace mucho reflexionaba sobre la existencia en mi mente de ciertas directrices que tienden a normar mi conducta, mi respuesta ante las realidades que afronto, de modo similar a como las subrutinas en los programas de computadoras procesan una parte definida del problema que se está resolviendo.
En mi persona esas directrices provienen en su mayor parte de frases o refranes famosos, de situaciones o personajes históricos, recibidos todos ellos de libros o de personas que leyeron esos libros.
Aunque también se han formado en mí algunas directrices o patrones de conducta por la observación directa de las conductas o por las lecciones de viva voz de las personas circundantes.
Existen dos tipos de patrones de conducta que quiero diferenciar.
El primero es el que exige el grupo social que me rodea, cuya infracción conlleva algún tipo de respuesta negativa del entorno. Llamémoslo
PERDÓNENME MUCHACHOS
BASTA YA
No tengo ni hijo ni pariente cercano, que yo sepa, en el frente de guerra en Irak ni en ningún otro frente. No soy nacido en USA. Sólo soy ciudadano adoptivo de este país, por obra y gracia de la generosidad de su gente, que me permitieron ocupar un lugar entre ellos sin preguntarme cuándo me iría al mío.
Aquí vivo. Nada le he dado a esta tierra mas que mi trabajo y me han recompensado con los mismos beneficios que tienen los del patio.
Desleal, ruin y miserable sería no sentir por esta tierra, sus hijos y bandera, el respeto, la admiración, quien te llena el estómago. Pero más allá de la conciencia económica, está el agradecimiento, el concepto del deber, que sólo cuando se tiene dignidad puede distinguirse.
A este país, al que todo el mundo le debe dinero y al que todo el mundo critica, las pocas veces que ha pedido un favor, o se lo han negado o se lo han vendido. Países supuestamente amigos (salvo Canadá e Inglaterra) se han negado a ayudarlo incondicionalmente.
Los que no han sufrido en su propia piel la crueldad de una dictadura asesina, no saben el valor que tienen la libertad absoluta de esta tierra norteamericana.
Yo sí lo sé. Como sé también que este país ama la paz sobre todas las cosas y que por eso ha sido vituperado y chantajeado por gobiernos infelices (como el de Cuba, por citar uno). Gobiernos que no le llegan ni a los talones y todo por no querer que lo tilden de abusadores.
¡Basta ya! Parece haber dicho esta nación. ¡Basta ya!, dijo nuestro presidente, basta de vivir asustados, temerosos porque cuatro bandidos apestosos nos estén amenazando continuamente y nos tengan en alerta roja, naranja, de cualquier color. ¡No! La alerta la deben tener ellos, los Castro, los Hussein, los Tirofijo (en Colombia), los Chávez en Venezuela, los sirios, los iraníes y los norcoreanos, amén de otros que les encaje el sayo.
Dice la Biblia que todo imperio perecerá, pero esto no se refiere a USA, nosotros, perdón, este país, si acaso es un imperio, es un imperio de justicia. ¿Qué país del mundo y cuándo ha invadido otro país llevando un rifle en la diestra y un pan en la mano para el pueblo civil? Solamente esta nación. ¿Qué país trata de que sus bombas no le arañen las pestañas a un civil? Sólo éste.
Este país se ha puesto de pie nuevamente como se puso cuando Pear Harbor, siempre lo hace cuando lo lastiman. No antes. Ha atacado a Irak. No ha atacado a otro país, no, ha atacado al chantaje, a la burla, a la mentira, que otros países cobardemente por conveniencia han apadrinado y defienden todavía.
Menos mal para ellos que Bush no leva mi sangre, que si por mí fuera, tendrían que venir marcianos a poblarlo.
¡Basta ya de tanta hipocresía! Rusia invadió a Afganistán reciente en esta era, y con anterioridad se cogió a media Europa. Francia, si no es por los países aliados de la segunda guerra mundial estarían ahora hablando alemán.
Todos los que protestan por esta guerra tienen su derecho ha hacerlo, pero no aquí. Protesten en sus tierras, pero no bajo esta bandera que los ampara. No bajo esta bandera por la que todos los días mueren nuestros niños soldados, hijos de esta tierra y de otras, que nacieron o no aquí y que se están inmolando por nosotros los que no vamos por x razón: en mi caso por inservible físicamente.
Y luchan y mueren por nosotros con razón o sin ella, pero están allá, frente a las balas y lo menos que merecen es nuestro respeto, nuestro apoyo y nuestros rezos.
Jesús J. Solís
LA GUERRA Y LA PAZ
Con la guerra de Iraq se ha desatado una oposición que asume vuelos seráficos, pero como trataré de demostrar todo el que parece beato, tienen blancas vestiduras, alas y vuela, no necesariamente es un ángel, puede ser un pelícano que se dedica a llenar su buche con los infelices peces que captura para devorar sin arrepentimiento.
Filosóficamente estoy contra todas las guerras, porque ellas se nutren de la sangre de los infelices que mueren bajos distintas creencias, sean estas religiosas o nacionales.
Las guerras deben desaparecer por completo del horizonte de una humanidad madura.
Así de simple.
Pero lo que no es simple en modo alguno es no dejarse apresar de los absolutos, y de las rajatablas.
Y por ello he visto con pesar como personajes que admiro caen en la simpleza del pensamiento superficial.
Creo firmemente que nadie debe matar a nadie.
Creo que la pena de muerte no debiera aplicarse nunca.
Sin embargo, la paz absoluta es la muerte probable de muchos pueblos sumidos en la indignidad e indefensos para repararla por los regímenes totalitarios que los tiranizan, que preferirían mil veces los riesgos y muertes de una guerra que destruya al fin sus cadenas.
Todo absoluto es un error por definición.
La paz que impide a los pueblos el liberarse de la opresión de un régimen despótico puede ser mucho peor que la mas cruenta de las guerras.
Si alguien pone en peligro de muerte su vida o la de sus seres queridos y la única manera de evitar el daño irreparable es quitarle la vida al agresor ¿usted lo haría?
Si usted dice con honestidad probada ya por algún hecho real, porque la boca es muy dada a rellenar el aire vanamente, que usted no mataría al agresor infame, entonces yo diría que usted es un verdadero pacifista al cien por ciento y su posición contra la guerra en Iraq es coherente y por ello, santa.
Es esa coherencia que fortifica la lógica lo que falta en muchos que se oponen a la guerra que en modo alguno es contra Iraq, sino claramente en contra de Hussein. Quisiera que me informaran si los pacifistas le pidieron a Hussein que renunciara en bien de su pueblo, y aprovechara el ofrecimiento que le hicieron en tal sentido.
¿Si usted estuviera en el pellejo de Hussein no hubiera aceptado ese ofrecimiento?
¿Qué razones puras lo alentó para no aceptar dicho ofrecimiento, fuera del amor lujurioso y adictivo al poder?
¿En esas manifestaciones pacifistas se pidió con igual fuerza la renuncia del régimen tiránico y genocida de Hussein?
Como nada de lo anterior ha ocurrido digo que el pacifismo manifestado de esa forma es incoherente y falso. Si bien consiento que la lógica es el acuerdo social sobre un tema dado, lo que hace aceptable para una mayoría una lógica dada es el grado de
LA GUERRA DE DUNE
Quizás por una de esas casualidades de la vida, el canal Scifi ha estrenado una miniserie sobre la clásica saga Dune de Frank Herbert.
Digo casualidad, porque en estos momentos en nuestro cada vez más pequeño planeta, es inminente una guerra sobre las dunas del desierto, que algunos reclaman es por la "especie", digo, por el petróleo.
La saga de Dune es una compleja saga social-política, que yo calificaría de "ciencia-ficción político-social".
No es difícil encontrar las raíces de esta saga en la realidad de los países árabes y el petróleo como elemento natural que atrae la atención extrema de todos los países de nuestro universo e identificar al Gremio de los Navegantes con los Mercaderes del Espacio, digo, del mundo.
La dependencia de la civilización actual del petróleo es tan grande, que si los extraterrestres quisieran conquistar sin tirar un tiro el mundo, sólo tendrían que desarrollar bacterias que se alimentaran del mismo.
Si la humanidad llega a sobrevivir un poco más, su historia se dividirá en "A. P." y en "D. P."
La serie de televisión me hizo disfrutar de unos buenos momentos que me hicieron olvidar un poco la realidad que la serie recreaba de cierta manera.
La saga de Dune es tan compleja que resulta difícil imaginarla cuando se lee, e incluso seguirla adecuadamente cuando se ve en la pantalla. Si hay una obra que traspone la complejidad de la vida en la complejidad de una obra es precisamente ésta, que requiere una atención total.
Fíjense si la trasposición de Dune es buena que refleja con exactitud la complejidad de los acontecimientos actuales.
Los Estados Unidos están abocados a la invasión de Iraq y muchos en el mundo se oponen y otros la apoyan. ¿Dónde se encuentra la razón?
En ningún lado y en todos, mientras haya quienes apoyen y quienes denuesten.
Estoy en contra de las guerras, porque no hay derecho a que nadie entregue o pierda su vida por cualquier creencia, sea la que sea. La Guerra es un Dios que exige incesantes sacrificios humanos para calmar su insaciable sed de sangre.
Pero sé que los absolutos son creaciones rígidas de nuestras mentes, porque todo lo que vive, vive matando, y lo que vive tiene derecho a defenderse, por lo que condenar toda guerra es la aspiración a una situación mundial que no la haga necesaria, pero no se debe convertir una aspiración justa en una ceguera onírica.
Por desgracia el mundo no ha llegado a una situación en la que se pueda exigir de modo razonable que sean prohibidas todas las guerras.
Algunos ligan el apoyo a la guerra si se hace dentro de la ONU, pero no fuera de ella. Eso es una fe en una institución que no creo la merezca. No puedo creer en una ONU que tenga como presidente de la Comisión de Derechos Humanos a Libia y en ella, a otros notables violadores de esos derechos como Cuba y otros.
Creería en la ONU si fuera una institución democrática y francamente, no lo es, ni por los que la constituyen, ni por su estructura.
ACERCA DE "TAKEN" DE SPIELBERG, Y DE ART BELL, EL REY DE LA NOCHE
EL EX PRESIDENTE HUGO CHÁVEZ O EL CAMINO PACÍFICO DE LUCHA
SOBRE LOS SUCESOS DE GUADALAJARA Y LOS TONTOS NO TAN TONTOS ÚTILES AL CASTRISMO SIN CASTRO
La muerte de un matemático (René Thom) ó El Mito Científico
LA NECESIDAD IMPERIOSA DE IMPERAR
Una sociedad humana cualquiera se diferencia de una sociedad de insectos fundamentalmente en el grado de libertad que poseen sus individuos. Las cúspides de poder tienden a piramidalizar la sociedad restringiendo de mil formas imaginables el grado de independencia de su base, de las personas. Los Estados Unidos de América han sido hasta ahora la sociedad humana que mas libertad ha concedido a sus ciudadanos, libertad que bajo la presión de la guerra contra el terrorismo ha tenido que ser limitada en función de la seguridad colectiva.
EL DIOS INADVERTIDO
En estos tiempos de cólera olímpica, mientras Alá del Talibán destruye a Buda, y odia a Jahvé, mientras Cristo es de nuevo crucificado, hay un Dios que existe inadvertido y que no es el Dios Ciencia, que también posee sus instituciones, sus iglesias, sus fieles y sus guardianes, y que, al igual que las otras religiones, se declara la única verdadera, con también su secuela propia de males como las bombas atómicas, las armas bacteriológicas, la destrucción del medio ambiente y otras panaceas del mismo estilo demasiado reiterativas.
LA MALA LECHE
La Filosofía Concreta plantea que el ser humano es un animal ideológico. No es el miembro de una manada que sigue con fidelidad patrones de conducta limitados, mucho menos de un hormiguero que es mas un conjunto dividido en partes que partes que constituyan un conjunto. El individuo de la colectividad humana recibe socialmente una información que confronta continuamente con su percepción, pero lo que lo diferencia de los animales es que su cabeza genera un ruido distorsionador
-la imaginación- que afecta tanto lo que percibe como la información que ha recibido socialmente, y es esta cualidad la que precisamente lo define como ser humano y la que en definitiva crea y transforma el conjunto ideológico.LOS DIOSES DEL APOCALIPSIS
Cuando se ve a los aviones suicidas con sus vientres llenos de vidas inocentes destinadas sin saberlo al sacrificio inútil frente al ídolo de turno, embistiendo las torres gemelas, repletas de vidas laboriosas al servicio del Dios mas difundido de todos, Don Dinero, se siente el morboso hálito podrido del Apocalipsis que pregonan inminente los fanáticos de cualquier cuño.
No importa si es el Apocalipsis del capitalismo, el Apocalipsis de la Biblia judía o de la cristiana, o la guerra santa de Mahoma.
Los fanáticos de cualquier creencia califican con el eufemismo de “daño colateral” el acto infame de matar civiles, hombres no relacionados con la causa aparente del conflicto, mujeres cuyo único delito es ser fuente de vida, o niños que pudieran incluso amar luego la causa que hoy los condena inmisericorde a la agonía de una muerte terrible.
El racionalismo oculto que pretende justificar un desvarío demencial en realidad injustificable, se puede resumir en la frase tristemente célebre: “El fin justifica los medios.”
¿Qué significa en realidad esta frase?
“Como MI finalidad es la finalidad más sagrada de todas, cualquier medio que YO emplee para conseguir MI fin, MI meta, es bueno.”
Es obvio que en el fondo la frase encierra un egoísmo hipertrófico, sea éste el de una persona, el de un grupo, el de una secta, el de una religión o el de un partido, y que descansa sobre un sentimiento narcisista que ha mostrado sus resultados históricos en el nazismo, el comunismo, el racismo, etc.
Y es que por la ley de la permutación sucesiva o generalización todas las personas, grupos y sectas pudieran pensar lo mismo.
Quizás si lo fanáticos que realizaron este atentado hubieran sido capaces de librarse por un momento de su intoxicación cerebral y hubieran visualizado a un grupo de americanos raptando un avión lleno de árabes inocentes, hombres, mujeres y niños, con el propósito de estrellarlo en “La Meca” o en cualquier otro lugar que les fuera sagrado, lo hubieran pensado dos veces. Si hubieran sido capaces de pensar “Ellos están tan seguros de su verdad como yo de la mía”, hubieran tenido al menos la semilla de la duda sana, humanizante, que llena de tolerancia y compasión por la condición débil propia y ajena de nuestra especie, y quizás no hubieran cometido la vileza que realizaron.
Pero, por supuesto, los dueños de los grupos, los líderes sectarios conscientes de que la duda, el razonamiento, la tolerancia, son sus enemigos acérrimos, combaten por todos los medios esa permutación mental que permite ponerse en el lugar del otro, del “puerco adversario”, del “enemigo satánico”: “¡Camarada, está cayendo en una debilidad ideológica!” “¡Hermano, Satán te está tentando!”
La base de la moralidad universal que trasciende las fronteras de las creencias se encierra en esta sentencia: “Ponte en el lugar del otro. Trata de comprenderlo.” “Piensa que esos que estás matando son los tuyos. Piensa que esas torres que estas destruyendo son tu mezquita.”
Por desgracia me puedo colocar en la mente obnubilada de estos verdugos, pobres diablos intoxicados de ideas estrechas e inhumanas, y manipulados por almas sin escrúpulo que no vienen en los aviones, ni en los carros bombas. En el crimen fanático no se debe castigar con dureza al que está plenamente convencido hasta el punto de sacrificar su vida, sino que debe anularse al manipulador, a los que empujan, a los que apoyan, a los que se prestan, porque éstos no están cegados, sí son capaces de generalizar y dirían: “Mira lo que les pasó a esos por dirigir, por ayudar, por cobijar.”
Esos criminales no pueden aducir la atenuante de tener el cerebro intoxicado.
Esos Dioses del Apocalipsis no vinieron.