ARNOLDO ÁGUILA
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ACERCA DE LA CULTURA
Pedro G. Ferrer Sánchez

En los días 16, 23 y 30 de junio de 1961 se efectuaron, en la Ciudad de La Habana, en el Salón de Actos de la Biblioteca Nacional, reuniones en las que participaron las figuras más representativas de la intelectualidad cubana. Artistas y escritores discutieron y expusieron sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la actividad cultural y sobre los problemas relacionados con sus posibilidades de creación. Luego de discusiones no siempre agradables por la lógica desconfianza, el gobierno revolucionario en voz de su máximo líder acoto que se haría de ahí en más.

Fidel en el discurso de clausura:

Se habló aquí de la libertad formal. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que se respete la libertad formal. Creo que no hay duda acerca de este problema. La cuestión se hace más sutil y se convierte verdaderamente en el punto esencial de la discusión cuando se trata de la libertad de contenido. Es el punto más sutil porque es el que está expuesto a las más diversas interpretaciones. El punto más polémico de esta cuestión es: si debe haber o no una absoluta libertad de contenido en la expresión artística…………

…..
El artista más revolucionario sería aquel que estuviera dispuesto a sacrificar hasta su propia vocación artística por la Revolución…………

…¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución: todo; contra la Revolución ningún derecho. Y esto no sería ninguna ley de excepción para los artistas y para los escritores. Este es un principio general para todos los ciudadanos. Es un principio fundamental de la Revolución

Ese discurso se conoció como Palabras de Fidel a los Intelectuales. El chiste consistía en que no todos midieron la magnitud y el alcance del tiro al aire que se había mandado nuestro líder. Tal vez pensaron que era producto de su calentura habitual. ¿Cómo interpretarlo entonces?

Si hubiéramos leído acerca de la Conferencia de Yenan (Mao) o de la reunión del 26 de Octubre de 1932 cuando decenas de escritores son invitados a la casa de Máximo Gorki y Stalin dio su
opinión sobre el tema dando origen al Realismo Socialistay los resultados que se generaron posteriormente, otros serian los bemoles, pero la información limitada y el desconocimiento son un arma eficaz en manos de los picaros.

Lo cierto es que a partir de ese momento, en materia de creación artística, se abrió el camino a un enfoque unilateral, amañado, con una única verdad y una sola interpretación de la realidad. Se favoreció la apología machacona e inútil que impidió el intercambio y la normal lucha de ideas alrededor de cualquier proyecto. ¿Gramsci? ¿Lenin? ¿Stalin? ¿Mao?, tales las alternativas desde entonces.

¿Debe manipularse el desarrollo cultural? Si lo favorecemos, en determinado momento podrá estar en contra de los intereses vitales del
establishment y por lo tanto influir negativamente en el proceso que la dirigencia de turno desea

¿Qué hacer entonces en la lucha por la hegemonía y la construcción de poder? ¿Existe un balance? ¿Puede planificarse lo cultural? ¿Puede catalogarse de traición toda creación que no sea la conveniente a la política del momento?

¿Es suficiente crear escuelas para formar músicos, instructores de arte, pintores, escritores y exigir que solo reflejen en sus obras lo conveniente a los intereses
del pueblo?-¿o debemos decir a los interés de la dirigencia política de turno?- Castrando de manera descarada e inconsciente la capacidad del arte como generador de contradicciones que favorecen sin duda alguna al desarrollo social.

¿Por qué temer que la creación artística demuestre nuestra incompetencia? ¿Por que limitar la bibliografía a autores que nos agradan o convienen? ¿Por qué temer que las ideas sean ampliamente discutidas? Y de ser necesario, dar un paso atrás para corregir el camino, eso demostraría fortaleza no debilidad, demostraría sentido común no empecinamiento, demostraría pensamiento sistémico no voluntarismo de la peor especie.

En Cuba todo es considerado
político, es imposible separar de cualquier tema el gradiente de compromiso verticalista ya que al salir toda directiva del Partido cualquier desviación es considerada como un crimen y por tanto no hay explicaciones ni debates que no sean los orientados por los niveles superiores con el desgaste moral que ello conlleva.

Entonces,
la cultura solo validará las ideas revolucionarias si son favorables a los lineamientos del Partido (perdón, me expresé mal: a los intereses de la alta dirigencia del Partido).

Tampoco creo saludable para la vida republicana que el jefe de Estado sea dueño de los medios de comunicación o tenga el poder de manipularlos, o que estos reflejen lo conveniente a los intereses económicos de los zares de la comunicación.

La cultura no puede ser solamente un gran negocio, ni un generador que favorezca la creación y establecimiento de patrones negativos ajenos al valor del trabajo, de la superación, del estudio, la honestidad y el sacrificio. Cuando se patrocinan imágenes negativas, elitistas y hedonistas -donde el facilismo, la inmediatez, la estupidez y el mal gusto se hacen pan cotidiano-pienso que es el momento de que la más elemental cordura nos de una señal de alerta.

Debemos informarnos, filtrar toda la basura, separar la paja del trigo quedándonos con lo que es de utilidad para mejorar la vida del ciudadano. Seremos libres cuando aprendamos a pensar, a no dejarnos arrastrar por voluntades espurias, por ideas de iluminados o Mesías oportunistas. Solo la cultura vista como factor de desarrollo del pensamiento podrá salvarnos.

Creo que este punto es interesante para abrir un debate serio acerca de lo que debe preocupar a la sociedad y a los políticos que dicen representarla. Pensemos en nuestros hijos y en los modelos ciudadanos que permitimos sean entregados como patrones válidos a imitar a los futuros conductores del país. La indiferencia es el peor de los pecados y los hombres que hicieron la historia de nuestros pueblos no la merecen.

Recomendamos:

El Camino de Yenan, que se hizo público cuando el fundador del partido comunista del Perú, Eudocio Ravines en 1952 publicó en inglés su libro más famoso: THE YENAN WAY, editado luego en la versión española con el título de LA GRAN ESTAFA.

Yenan fue la capital de la China Roja durante toda la guerra civil cuando existían zonas nacionalistas con Chiang Kai Shek y provincias rojas gobernadas por Mao.

Lazos relacionados por el autor:

Máximo Gorki.
http://leyendoalasombra.blogia.com/2005/112701-el-gulag-de-la-literatura.php

Ingenieros del alma, de Frank Westerman

http://www.letraslibres.com/index.php?art=10850

El Realismo Socialista.

http://es.wikipedia.org/wiki/Realismo_socialista

http://www.masdearte.com/item_movimientos.cfm?noticiaid=63

http://www.45-rpm.net/palante/brecht1.htm

http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_961520640/Realismo_socialista.html

Palabras de Fidel a los Intelectuales

http://www.min.cult.cu/loader.php?sec=historia&cont=palabrasalosintelectuales

http://diazmartinez.wordpress.com/2006/09/02/palabras-contra-los-intelectuales/


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